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El Comité de Empresa de Fundinorte salió de la reunión mantenida en la mañana del lunes con representantes de  Sodercan y del ICAF con la impresión de haber oído "más de lo mismo", "sin ningún tipo de conclusión", como señaló el presidente de ese comité, Francisco González, a los trabajadores en posterior asamblea.

Al ser convocantes de la reunión lo primero que se les preguntó fue que qué es lo que querían saber, una pregunta que había sido contestada en muchas ocasiones previas: "queríamos confrontar las opiniones de unos y otros sobre la situación actual de la empresa, pero en las contestaciones que se daban unos y otros quedó claro que no había ningún punto de encuentro".

Como novedad solo pudieron comprobar como la empresa de los hermanos Vela presentaba un documento para acreditar con terrenos propios el aval que sustentaría el crédito pedido al Gobierno regional, más de un millón de euros para reflotar la fundición de San Felices de Buelna.

Como ejemplo de un diálogo "poco fructífero" entre Sodercan, ICAF y empresarios apuntaron la falta de respuesta a una pregunta de la representación de los trabajadores sobre qué haría la sociedad gubernamental en caso de que los hermanos Vela presenten nuevos inversores, una búsqueda en la que llevan ya unos meses. Una pregunta que se quedó sin respuesta clara en el seno de la reunión.

Por parte de Sodercan se reconoció que la reunión había sido convocada por mandato del presidente, Miguel Ángel Revilla, a instancias del alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, al que se informó ayer sobre el resultado de la reunión.

También se habló ya de la posibilidad de que, como último recurso, haya que abrir el proceso de liquidación de la factoría de la recta de la Agüera "de la manera menos traumática posible", algo que la empresa aún no contempla a pesar de estar en situación de preconcurso.

De momento, la preocupación sigue acampando entre los trabajadores, ya sin prestaciones y con el verano por delante sin que se aclare su situación actual.

Los trabajadores de Fundinorte se reunieron este viernes en asamblea para analizar lo que fue ayer la reunión con los empresarios del grupo Vela, los responsables de la fundición de San Felices de Buelna. En la asamblea se informó a los trabajadores de que de esa primera reunión salió el acuerdo de mantener reuniones periódicas, semanalmente, con la empresa para que informe puntualmente de los pasos que se están dando para encontrar inversores o compradores para la factoría de la recta de la Agüera.

También se acordó el que cualquier movimiento que se vaya a hacer en los próximos días en las instalaciones sea acordado por los empresarios y el comité de empresa, para que no suceda lo que ocurrió ya hace unas fechas cuando se intentó sacar unas piezas de las instalaciones de Fundinorte.

También se debatió sobre la situación dramática de algunas de las personas que forman parte de la plantilla, ya sin ningún tipo de prestación económica. En ese sentido se ha acordado el mantener una nueva reunión con el Gobierno de Cantabria y SODERCAN para intentar hallar una vía de salida para esos trabajadores en tanto no se llega a la solución definitiva, que sería la entrada de un inversor o comprador para la factoría de Fundinorte, cerrada desde el pasado mes de febrero.

Fundinorte de nuevo trabaja a pleno rendimiento para atender pedidos que van llegando a la fundición de San Felices de Buelna a la par que se renuevan las instalaciones, maquinarias y componentes para asentar un proyecto que "parte de cero" pero que trabaja para afianzarse en el mercado en un breve plazo de tiempo, como reconocía Luis Pérez del Castillo, director general del grupo que dirige los designios de la antigua Greyco.

De momento toda la plantilla atiende a un pedido para diciembre y se espera contar con más para enero, fruto de los constantes contactos con clientes de toda Europa. En Italia, principal reclamo de las piezas de Fundinorte, la "seria apuesta" de la factoría cántabra va calando, después de muchos meses de mensajes contradictorios. "Ahora están comprobando que vamos en serio", decía Pérez del Castillo. Se han recuperado ya algunos viejos clientes, otros han adelantado su intención de volver a confiar en el nuevo proyecto y algunos aún están a la espera de comprobar el rendimiento de la fundición de la recta de la Agüera. Tras los contactos en persona de los propios responsables del grupo empresarial ahora se ha contratado a un comercial con experiencia, procedente del sector del automóvil, para ampliar la lista de clientes.

Un proceso paralelo al de renovación de las instalaciones, prácticamente nuevas ya, la incorporación de nueva maquinaria, como una fresa de última generación para mejorar en los moldes, o el estudio de la implantación de nuevos hornos. Entre unas cosas y otras, la inversión ya supera el millón de euros.

"Nos va a llevar tiempo porque se puede decir que hemos tenido que empezar de cero", reconoce Luis Pérez, al insistir en la "apuesta decidida, seria y llena de ilusión" por un proyecto que parte con una gran ventaja, la experiencia y entrega de la plantilla.

No hay prisa, se da por asumido que el primer año se teñirá de rojo, pero se espera que tras esa frontera cuadren las cuentas para, después, ir ganando en todos los sentidos. "Hay una gran capacidad de mejora y eso hace más fácil el camino".

Los trabajadores de la antigua Greyco volvieron este lunes a sus trabajos para responder a varios pedidos que han permitido el regreso de la fundición de San Felices de Buelna al mercado. Los hornos de Fundinorte se pusieron en marcha a las seis de la mañana para no parar, a tres turnos, hasta que se dé respuesta a esos primeros pedidos llegados desde Italia. Después se atenderá la demanda firmada ya en Gran Bretaña, a lo largo del mes de octubre, y se espera para pronto cerrar acuerdos con clientes de Francia, Alemania y también españoles. El arranque demostró que las tareas de mantenimiento de las últimas semanas han sido las adecuadas. Un inicio "lento pero seguro", reconocían todos.

Con expectación, se abría una nueva etapa en la que Greyco es historia y da paso a Fundinorte, liderado por el Grupo Vela para desarrollar un proyecto que iza como bandera la implicación "total" de los empresarios y la "confianza e ilusión" entre los trabajadores de la planta de la recta de la Agüera. Un plan que prevé "fuertes" inversiones en modernización y ampliación, según confirmó Jesús Vela, quien coordinará personalmente esa nueva etapa.

Todo con la vista puesta a nuevos mercados que extenderán el ámbito de la automoción al de la maquinaria agrícola, el ferrocarril o la energía eólica.

Hasta ahora el proyecto se ha desarrollado en dos campos paralelos, la recuperación, actualización y verificación de las instalaciones y el rescate y captación de clientes. En ambos campos se seguirá trabajando para ampliar la producción y poder mantener una plantilla estable, mayor incluso que la actual. Una plantilla que tras atender los primeros pedidos irá reintegrándose paulatinamente, conforme sea necesario. Un año es el plazo que se fija la dirección para cerrar ese proceso de incorporación.

Entre tanto, en ese mismo tiempo se trabajará en la ampliación de instalaciones, con la construcción de una gran nave de 1.500 metros cuadrados paralela a la recta de la Agüera, al norte de la nave actual. Albergará oficinas, vestuarios, zona de almacén, taller y área de carga y descarga logística, algo de lo que saben mucho en el Grupo Vela.

La noche previa había sido larga para el primer turno de trabajadores. Poco sueño y muchas ganas de empezar, así que todos llegaron más pronto de lo habitual.

A las seis de la mañana se recuperaba la actividad, danzo por zanjada oficialmente una etapa de crisis primero, dudas después y esperanza en las últimas horas. Se palpaba cierta tensión porque, a pesar de las pruebas previas, "las cosas se comprueban de verdad cuando uno se pone a pleno rendimiento", como avanzaba el presidente del comité de empresa", Francisco González. De todas formas el pedido que ha permitido volver a la actividad se afronta con tiempo para afinar la maquinaria.

Veinte meses de inactividad quedan atrás, pero los deseos de los trabajadores van más allá: olvidar navidades sin paga, meses de no saber si se iba a cobrar o no, instalaciones en proceso de ruina sin remedio.

Algo ya ha cambiado, no solo la vuelta al trabajo, que se ha afrontado "como cuando empecé a trabajar aquí, hace ya tantos años que ni me acuerdo de cuándo fue". Han cambiado las "sensaciones" de los trabajadores. Escépticos por naturaleza tras años de decepciones han vuelto a poner su confianza sobre la mesa y en un nuevo ejercicio de responsabilidad laboral, se han implicado de lleno con un proyecto "ilusionante". "Yo no recuerdo una transformación como esta de las instalaciones ni una implicación así por parte de los empresarios", decía González. "Solo ver lo que están haciendo, me ha devuelto la tranquilidad", incidía.

Mientras continuaban las últimas tareas. La instalación de las taquillas en el flamante vestuario por el que los trabajadores pasan para no creerse el cambio. Las oficinas van cogiendo ritmo y los comerciales comienza a llegar, oliendo que en Fundinorte las cosas van viento en poca desde el primer momento.

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La plantilla de Fundinorte y algunos familiares, antiguos trabajadores y amigos se manifestaron en Santander, frente a la Delegación del Gobierno, para pedir soluciones a la crisis que atraviesa la fundición de San Felices de Buelna. El delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, les recibió, escuchando sus peticiones y comprometiéndose a interceder ante el Gobierno regional.

En un encuentro que ha durado algo más de cuarenta minutos, Francisco González, presidente del comité de empresa, ha explicado al delegado cual es la situación “insostenible” de los trabajadores y sus familias. En la reunión, los trabajadores además, han explicado al delegado del gobierno, que en los últimos días, “han podido observar cómo se están sacando materiales de la fábrica”.

Los trabajadores también han solicitado al delegado que interceda para provocar una reunión  a varias bandas entre el empresario, Gobierno de Cantabria, Sodercan y trabajadores, para poder plantear el futuro de las 53 familias antes de que se terminen los plazos de ejecución del ERE y la posible liquidación.

Tras atender a las explicaciones del comité, Pablo Zuloaga se ha comprometido a dar traslado de la situación planteada por los trabajadores al Gobierno de Cantabria a través del presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla buscando que se aseguren los derechos de los trabajadores y el patrimonio público

Nota del Gobierno de Cantabria

El Gobierno de Cantabria hizo pública una nota al término de esa reunión en la que asegura que continúa “sin recibir noticias” del compromiso del Grupo Vela con la planta de San Felices de Buelna y ha asegurado que el propietario sigue sin responder a la propuesta de viabilidad planteada por el Instituto de Finanzas de Cantabria (ICAF) y la Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria (Sodercan) para poner de nuevo en marcha la factoría, recuperar la cartera de clientes y la actividad industrial, y así resolver la situación generada a los trabajadores.

Ha indicado que tampoco ha recibido ninguna alternativa por parte de la propiedad de la empresa, que hasta el momento “no ha ofrecido formalmente ni a ICAF ni a Sodercan ningún tipo de garantía o aval que garantice el futuro de la planta”.

Todo ello, -sostiene- a pesar de que, desde principios de 2018, ambas entidades públicas vienen manteniendo reuniones con los propietarios de la empresa, las federaciones de industria de CCOO y UGT, así como con el comité de empresa de la compañía con el fin de “mantenerles informados de los acuerdos adoptados en sus órganos de administración”.

Además, desde el Ejecutivo se recuerda que todas las decisiones tomadas con respecto a esta factoría, al igual que en todas en las que participa Sodercan, son tomadas tras el análisis y votación en el seno del Consejo de Administración, en el que están representados los sindicatos (UGT y CCOO), la patronal CEOE-CEPYME, la Cámara de Comercio de Cantabria, la Universidad de Cantabria y varias consejerías del Gobierno y en base a los informes técnicos y jurídicos elaborados al efecto.

El  Consejo de Administración de Sodercan encargó diversos informes externos para obtener una visión independiente sobre la situación real del proyecto, así como su viabilidad a futuro. El gobierno ha recordado que, de igual manera, las cuentas anuales de FUNDINORTE son también examinadas anualmente por un auditor independiente a petición expresa de ICAF y Sodercan.

De igual manera, todos los fondos desembolsados por el Gobierno de Cantabria han sido debidamente justificados ante ICAF y Sodercan, conforme a los procedimientos establecidos.

Solicitud de compromiso al Grupo Vela

El Ejecutivo ha señalado que Fundinorte, antigua Greyco, es una empresa privada cuya administración concursal decidió en abril de 2016 vender las instalaciones de San Felices de Buelna a los propietarios de Fundinorte, los hermanos Vela, tras validar su plan industrial y de negocio.

Con posterioridad a dicha venta, el Gobierno de Cantabria acordó apoyar dicho plan de fundición con el fin de poner en marcha la nueva planta de San Felices de Buelna, diversificando su producción hacia nuevos sectores, modernizándola y actualizándola paulatinamente. Para ello, encargó la operación, que supuso el compromiso de invertir 3,3 millones de euros de dinero público, al ICAF y Sodercan.

Dos años después, en marzo de 2018, y con la fundición paralizada, la instalación cerrada y el personal afectado por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) aprobado por el comité de empresa, el Gobierno regional solicita a sus propietarios, los hermanos Vela, un compromiso firme para mantener su apoyo.

El compromiso consistía en que el Grupo Vela regularizara las deudas vencidas e impagadas generadas y que se estimaban en algo más de 600.000 euros hasta el pasado mes de marzo. También supuso la obligación de presentar un plan industrial y comercial que acreditara el ritmo de recuperación de clientes en base a pedidos en firme. Todo ello como paso previo a liberar una aportación adicional por parte de la Administración de 352.000 euros.

La solicitud de compromiso al Grupo Vela se acordó por unanimidad y con el aval de informes técnicos y jurídicos en el Consejo de Administración de Sodercan.

Sin embargo, el propietario de la empresa, no sólo no dio respuesta a las peticiones realizadas, sino que inició acciones judiciales ante la negativa de la Administración a liberar cerca de un millón de euros depositados en avales por los dueños de Fundinorte. 

Unos avales que representan las garantías de la Administración para asegurar el destino adecuado de las ayudas a Fundinorte en base al cumplimiento de los compromisos adquiridos, tanto para el mantenimiento del empleo como para poner a pleno funcionamiento la fundición de San Felices de Buelna.

Fundinorte (antigua Greyco) espera poder poner en marcha en las próximas semanas un proyecto de futuro que situará la veterana fundición de San Felices de Buelna en la élite de las factorías europeas. El grupo empresarial Vela ha liderado una renovación total de las instalaciones que ha dado la vuelta a la antigua fábrica, con nuevos hornos de inducción, cucharas automáticas de última generación y una nueva máquina de moldes que permite duplicar su producción, innovación que ha llamado la atención de viejos y nuevos clientes. Con todos los parabienes para situarse como líderes en un mercado que domina en solitario, revalidar ese plan viable de futuro depende del cumplimiento por parte de Sodercan del compromiso que sustentó el inicio de la nueva etapa, acuerdo pari passu por el que debía aportar al proyecto las mismas cantidades adicionales que el grupo Vela para reflotar la planta, algo que de no producirse pondrá en serio peligro la continuidad de todo el plan empresarial. En caso contrario, si no se aporta una cantidad suficiente en lo que queda de año, en enero se pondrá fin al proyecto por falta de liquidez y los empresarios entregarán las llaves de la fábrica al Gobierno regional, frustrando el futuro de toda la plantilla. "Si el Gobierno de Cantabria no se implica con una inyección de circulante o con una participación económica como socio, el proyecto corre serio riesgo de morir en la orilla", dijo Luis Pérez del Castillo, director general de Fundinorte.

De momento el grupo Vela ha invertido ya 4,7 millones de euros (hipotecando para ello terrenos, maquinaria, incluso el resto de las empresas del grupo) para poder tener una fábrica pionera en el sector y pasar todos los controles de calidad necesarios para optar a grandes contratos de futuro, que ya se están poniendo sobre la mesa, demostrando que se trata de un plan viable y esperanzador para la planta de la recta de la Agüera. De hecho ya se ha recuperado un 80% de los antiguos clientes y se maneja una cartera de más de una veintena de grandes empresas con proyectos que permitirían duplicar la actual plantilla, 56 trabajadores, en un periodo de poco más de un año. Tras un año se cuenta con ofertas de más de 10 millones de euros en diferentes piezas para las más importantes empresas de  Europa, pedidos que empezarán a llegar en 2018. Sobre la mesa ahora mismo se manejan unas 80.000 piezas. Y las previsiones de futuro pasan por contratos que supondrían hacer 800.000 piezas por año hasta 2022 para un vehículo nuevo o tres pedidos de 600.000 piezas al año para un sector distinto, diversificando el mercado fuera del mundo de la automoción, mercado en el que se incluye la energía eólica.

Pero todo está pendiente de un hilo, contar con liquidez suficiente para que en enero la fábrica saque definitivamente la cabeza. Para encontrar esa solución desde el grupo Vela se pidió una reunión con Sodercan que se pudo celebrar en julio, "forzada" por el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, y el presidente regional, Miguel Ángel Revilla. En ese encuentro también estuvo Lorenzo Vidal de la Peña, que a la postre fue crucial a la hora de que no se diera por finiquitado el proyecto desde la sociedad pública. Pero las sensaciones no fueron buenas, más aún cuando en el último año desde Sodercan "no se ha visitado la planta para comprobar qué se ha hecho" con el préstamo público, algo que "asombra" a los empresarios.

"O ahora hay un compromiso real y público de Sodercan o no hay futuro para Fundinorte", aseguró Jesús Vela, presidente del grupo industrial. Según la empresa, los retrasos en los pagos de Sodercan han obligado al grupo a aportar 500.0000 euros y solicitar un crédito por una cantidad igual. Por eso basan el cumplimiento por parte de la empresa pública del compromiso adquirido en su día en una cantidad próxima al millón de euros, equiparando la última inversión del grupo en la fundición cántabra.

A la espera de que llegue ese posible compromiso y salvar el proyecto, los empresarios han firmado un nuevo crédito de otros 300.000 euros para aguantar hasta enero. "No pedimos dinero, solo que se cumplan los compromisos que se firmaron para poner en marcha el proyecto", dijo Jesús Vela, dejando un mensaje claro, "esto no está resuelto, si no hay una inyección de dinero para enero no hay futuro". Fue más allá al asegurar que los retrasos en los pagos debidos por Sodercan le han costado a la fábrica más de 300.000 euros.

Sobre la situación financiera de Fundinorte Luis Pérez del Castillo explicó que cada mes parten de salida con un gasto de 80.000 euros entre Seguridad Social y gasto energético. En el último año solo el gasto en Seguridad Social ha sido de 500.000 euros, gracias a lo cual se ha podido jubilar a cinco personas con 61 años y otros tres están en espera. Eso por una parte, por otra permite que mientras se recupera la actividad total los trabajadores no pierdan las coberturas por desempleo.

"Los trabajadores son nuestra prioridad, no hemos venido aquí para hacerles sufrir, por eso mucho del capital invertido ya se ha ido a ellos". Jesús Vela añadió en ese sentido que "nos jugamos el patrimonio familiar porque vemos un futuro viable para esta fábrica y queremos que lo entiendan desde Sodercan, que entiendan que en un año podríamos duplicar, al menos, la plantilla". Una apuesta "personal que nos ilusiona especialmente" pero que en los últimos meses ha causado muchos sinsabores. De hecho reconoció que sin el apoyo de González Linares en momentos puntuales "habría tirado la toalla". Terminó lamentando que "sería una auténtica pena que este proyecto se vaya al traste por falta de compromiso de los estamentos públicos implicados en la solución teniéndolo tan fácil como los propios empresarios han reconocido al ver nuestro plan industrial".

Fundinorte se va imponiendo a las "muchísimas adversidades" que se está encontrando en su camino de reincorporación al mercado industrial, según reconoció ayer Luis Pérez Castillo, director general del grupo Vela, en la visita, primera oficial, a las instalaciones de la antigua Greyco por parte de la vicepresidenta del Gobierno regional, Eva Díaz Tezanos, acompañada por Salvador Blanco como máximo exponente de Sodercán. La consejera explicó que esa visita se enmarca en su compromiso de hacer un seguimiento de las inversiones del Gobierno regional en las industrias cántabras.

Pérez Castillo señaló que poco a poco se van recuperando clientes y las perspectivas son cada vez mejores, especialmente en una semana en la que se está trabajando a tres turnos para responder a los últimos pedidos llegados desde Italia. La última visita fue bien y se trajeron varios pedidos en cartera a los que se está dando respuesta en estos días.

Jesús Vela también habló de nuevos proyectos de futuro, como la creación de un departamento de I+D+i o la contratación para ese departamento de dos ingenieros, que también atenderán la sección de moldes, o un nuevo responsable financiero. Pero también piensa ya en los trabajadores, una plantilla "algo mayor" que se irá sustituyendo por nuevas incorporaciones, rejuvenecimiento progresivo de su plantilla a través de contratos relevo. En ese campo reconoció que además de las "adversidades" también hay satisfacciones, las de recuperar paulatinamente la confianza de los clientes, recoger pedidos y poder poner a máximo rendimiento la fábrica. De momento, en tres meses de funcionamiento, ya son 200 las empresas vinculadas con Fundinorte, el 90% de Cantabria.

También la vicepresidenta expresó su satisfacción por poder visitar una factoría en funcionamiento, gracias, dijo, a la apuesta "fundamental" de un grupo empresarial cántabro responsable directo de la reapertura de la factoría de San Felices de Buelna tras más de un año cerrada. Satisfacción que extendió al hecho de que la plantilla esté trabajando en condiciones "dignas y de seguridad", y lo haga en un proyecto "con buenas perspectivas de futuro".

Eva Díaz Tezanos afirmó que desde Sodercan "hemos pilotado un proyecto en el que hemos creído, y lo hemos hecho con acierto y lo he comprobado hoy, un proyecto sólido e ilusionante por regenerar la economía de Cantabria y contribuir a generar empleo". Añadió que "hemos ido de la mano del grupo inversor porque teníamos el mismo objetivo, reabrir la factoría" en una comarca como la del Besaya que, dijo, "es un empeño personal que vuelva a recuperar el pulso empresarial y de empleo".

La consejera explicó que su visita entra dentro del cumplimiento de su compromiso político de hacer un seguimiento de las inversiones del Gobierno en las industrias de la Comunidad Autónoma. En ese sentido aseguró que el grupo Vela "está cumpliendo escrupulosamente" esos acuerdos.

También tuvo palabras para los trabajadores, "partícipes de que hoy sea una realidad la reapertura de la factoría".

Previamente a la visita Díaz Tezanos mantuvo una reunión con los responsables del grupo Vela, administrador del proyecto industrial, los hermanos Jesús y Martín Vela, y el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio Linares, y lo hizo como máxima responsable de Sodercán, empresa pública que apoyó económicamente la operación para que el grupo cántabro Vela reabriera la antigua Greyco, en San Felices de Buelna, en septiembre, tras haber permanecido año y medio cerrada y en concurso de acreedores.

Sodercán realizó una inversión de 1,2 millones de euros, que unidos al millón de euros que aportó el grupo Vela, han permitido reabrir la empresa en la segunda quincena de septiembre. Sus responsables prevén cerrar 2016 con ventas entre 1,3 y 1,5 millones de euros.

 

Las reiteradas negativas de Sodercan a convocar una reunión a tres bandas para encontrar una salida de futuro para Fundinorte (antigua Greyco) han llevado al Comité de Empresa de la factoría de San Felices de Buelna a plantarse y hacerse oír. Especialmente cuando se han enterado de que expresamente ese comité no ha sido invitado a la cita que el lunes 16 de julio sentará a la misma mesa a representantes del Gobierno regional, empresarios y sindicalistas.

En principio Sodercan considera que los secretarios generales de UGT y CCOO son suficiente representación de los trabajadores, algo que no solo han rechazado desde el Comité de Empresa de Fundinorte, sino también desde CCOO, que ya ha advertido que no estará en esa reunión si no está el único órgano colegiado que representa a los trabajadores, ese comité.

De momento, y si no cambian las cosas esta semana, la plantilla se ha auto invitado y se plantará a primera hora del lunes en la puerta de Sodercan, pidiendo, una vez más, explicaciones al Gobierno regional sobre el por qué no se pueden ver las caras con empresarios y el organismo público.

Este miércoles los trabajadores se reunieron en la sede de CCOO en Los Corrales de Buelna para analizar las razones que han llevado al Gobierno a no convocarles a esa cita y determinar su respuesta.

Recordaron que llevan desde principios de año reclamando esa reunión a tres bandas, "el mismo tiempo que algunos de nuestros trabajadores llevan sin ningún tipo de prestación, familias enteras sin recursos desde febrero, cuando menos es para pensárselo y mostrar un mínimo de humanidad", decía el presidente del comité, Francisco González. Y avisó de que en poco más de un mes las prestaciones se acabarán para la mayoría de la plantilla. Con lo que la paciencia se acaba a la misma velocidad.

"Nadie nos explica el por qué no podemos sentarnos todos a la misma mesa", decía González al explicar el enfado por no estar convocados este lunes: "está muy bien que estén los sindicatos pero nosotros nos bastamos para representar a los trabajadores, entre otras cosas porque somos los que mejor conocemos la situación".

"Nosotros no nos escondemos y queremos la verdad, si se puede reflotar la fábrica bien, si no, que lo digan, pero lo cierto es que lo que parece es que algo nos ocultan cuando no nos convocan".

Una reunión a tres bandas que ha pedido incluso el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, implicado en un proceso que parece enquistado.

A la asamblea de Fundinorte acudieron por CCOO Daniel San Miguel y César Conde. El primero, secretario general de la Federación de Industria de CCOO de Cantabria, reconoció no entender tampoco la situación y adelantó que el sindicato no estará en la reunión del lunes si no está el comité. "Nosotros estamos para asesorar y presentar iniciativas pero el órgano de representación es el comité", dijo.

Incidió en que desde enero se está pidiendo esa reunión y "la situación desde entonces ha empeorado, sobre todo la situación de trabajadores sin desempleo". En ese sentido adelantó que se ha logrado un acuerdo con la dirección de la empresa para que abonen los salarios que se les adeuda a los trabajadores a finales de esta semana. Coincidió con González al señalar que "si hay futuro para la planta mejor y si no que nos lo digan ya porque los trabajadores pueden tener expectativas de encontrar otros empleos pero no así, porque no pueden hacer nada, de lo contrario perderían todos sus derechos" adquiridos a lo largo de su vida laboral en la antigua Greyco. Finalizó pidiendo una reunión "para que los trabajadores no paguen los platos rotos de esta situación".

Francisco González cerró su intervención dirigiéndose a Sodercan para apuntar que "parece que les molesta que les recuerde que tienen su parte de culpa en esta situación, porque ellos han apoyado este proyecto empresarial y porque nunca han venido a hacer un seguimiento de las inversiones que se realizaban aquí, ni ahora ni antes, nadie nos ha preguntado nunca sobre nada, nunca jamás han venido a la fábrica a ver qué se hacía".

Los trabajadores de Fundinorte (antigua Greyco) volverán a la calle el próximo martes 31 de julio, reivindicando frente a la delegación del Gobierno en Cantabria una solución para la fundición de San Felices de Buelna. Será el bautismo de fuego del nuevo delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, y la primera muestra pública de enfado de los trabajadores y familiares de la factoría de la recta de la Agüera, cansados del enfrentamiento entre la dirección empresarial y Sodercan, diferencias que han llegado incluso a los juzgados. Se concentrarán el martes de 12.30 a 13.30 horas, como confirmaba el Comité de Empresa al invitar "a cuantas personas quieran acompañarnos" en una reivindicación "a la que nos vemos abocados tras meses de discusiones en los que los pagamos volvemos a ser únicamente los trabajadores y nuestras familias".

El primero en mostrar su apoyo ha sido el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, al pedir mayor "voluntad política" a la Vicepresidencia del Gobierno regional y a la dirección de Sodercan, a quienes achaca "más interés por cerrar la fábrica que por mantenerla abierta". Todo lo contrario, dijo, que el presidente, Miguel Ángel Revilla, ambos "comprometidos" con una solución que no acaba de llegar, decía el alcalde. Reconoció que "en los últimos 20 años de lucha es el momento en el que más baja tengo la moral, precisamente cuando las instalaciones están mejor que nunca". Como había dicho ya hace unos días "la situación me genera demasiadas dudas, por todas las partes, pero especialmente por parte de la directora de Sodercan, sobre todo cuando les dice a los trabajadores que yo no les favorezco, cuando todos saben que llevo luchando por ellos desde el primer momento", dijo. "Lo que duele es que digo la verdad y está claro que hay actitudes que no se entienden en los responsables políticos de Sodercan".

Tras la reunión con responsables del Gobierno y empresarios en el Comité de Empresa quedó claro "no había ningún punto de encuentro". El presidente del comité, Francisco González, recordó que como novedad solo pudieron comprobar como la empresa de los hermanos Vela presentaba un documento para acreditar con terrenos propios el aval que sustentaría el crédito pedido al Gobierno regional, más de un millón de euros para reflotar la fundición de San Felices de Buelna.

Como ejemplo de un diálogo "poco fructífero" entre Sodercan, ICAF y empresarios apuntaron la falta de respuesta a una pregunta de la representación de los trabajadores sobre qué haría la sociedad gubernamental en caso de que los hermanos Vela presenten nuevos inversores, una búsqueda en la que llevan ya unos meses. Una pregunta que se quedó sin respuesta clara en el seno de la reunión.

Por todo ello también se habló ya de la posibilidad de que, como último recurso, haya que abrir el proceso de liquidación de la factoría de la recta de la Agüera "de la manera menos traumática posible", algo que la empresa aún no contempla a pesar de estar en situación de preconcurso.

De momento, la preocupación sigue acampando entre los trabajadores, ya sin prestaciones y con el verano por delante sin que se aclare su situación actual, por lo que han decidido comenzar las movilizaciones el próximo martes.

Empresarios, trabajadores y sindicatos de Fundinorte se han reunido este viernes para poner en común la situación actual de la factoría de San Felices de Buelna y su posible futuro. Como ya pasó hace 10 días en una reunión semejante, los hermanos Vela siguen confiando en el proyecto industrial de la fundición de la recta de la Agüera, pero ya no en solitario. Según los trabajadores, el grupo empresarial está buscando inversores que garanticen la viabilidad económica de la planta, un proceso que llevará tiempo, según los empresarios, que han pedido a los trabajadores precisamente eso, tiempo.

El problema es que el tiempo se agota, como las prestaciones por desempleo y los ánimos, en una situación en la que los trabajadores no saben si aguantar o empezar a buscar otro puesto de trabajo.

Si los empresarios han pedido paciencia y tiempo, los trabajadores han solicitado una reunión a tres bandas, sindicatos y plantilla por un lado, Sodercan por otro y el grupo Vela como tercera pata del banco. La intención, según han explicado, es saber realmente cuál es la postura de cada uno, porque hasta ahora las versiones van por barrios y nada queda claro sobre el futuro de la factoría. Con esa reunión se pretende limar diferencias y contar con Sodercan para que, en su caso, agilice esa búsqueda de inversores.

El proceso de búsqueda de inversiones va bien, según trasladaron los Vela a los trabajadores. Por eso han pedido tiempo, medio año, un año quizá. Demasiado tiempo, por lo que se estudiará en las sedes sindicales cómo ganar ese tiempo para que los trabajadores puedan subsistir, algo complicado cuando muchos de ellos ya no perciben ninguna prestación. Algo "inasumible ya" según los trabajadores.

El comité de empresa de Fundinorte ha decidido remitir al Grupo Vela un escrito solicitando oficialmente una reunión en la que los empresarios expliquen cuáles son los planes de futuro que tienen en mente para la fundición de San Felices de Buelna. Ya lo habían hecho verbalmente pero "ante la falta de respuesta nos hemos visto obligados a pedirlo por escrito", explicó el presidente del comité, Francisco González, tras una asamblea de trabajadores en la que se explicaron los asuntos abordados con el Delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, en la reunión del pasado martes.

Los trabajadores decidieron mandar un último aviso a los empresarios antes de tomar otras medidas, que ya adelantaron, pasarán por presentarse ante la sede del grupo Vela y "exigir responsabilidades", como en su día hicieron con Frenos Iruña, anterior propietario, en un viaje a Navarra que contó con el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y con el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares.

"No adelantaremos acontecimientos, así que esperamos recibir respuesta por parte de los empresarios", dijo González. Pero también reconoció que la situación es "negra no, muy negra", especialmente tras el intento de la empresa de llevarse material de la planta el pasado lunes. A ese respecto se preguntó "¿dónde estarán las toneladas de piezas que el grupo almacenaba en su sede principal si ahora quieren sacar las coquillas de aquí?".

Otra de las cuestiones que preocupa a los trabajadores es la situación de preconcurso en la que está inmersa la factoría, algo que irremediablemente, decía el presidente del comité, abocará a una situación de concurso en agosto "con la mitad de la plantilla ya sin ningún tipo de prestación y con la otra apunto de estarlo en apenas dos meses".

Por eso también quieren mantener otra reunión, en este caso con los responsables de Sodercan, para encauzar a la actual plantilla hacia prejubilaciones o recolocaciones.

A todo ello se han unido las declaraciones del presidente, Miguel Ángel Revilla, y el consejero de Industria, Francisco Martín. El primero reconoció que la operación de Fundinorte "no ha salido bien", aunque aseguró que "van a intentar reconducirlo" encontrando uno o varios nuevos inversores. Por su parte Martín afirmó que esa es "una de las posibles vías de salvación" para Fundinorte, y aseguró que le "consta" que el Grupo Vela está trabajando en esa dirección de la mano de Sodercan. Algo que los trabajadores ponían ayer mismo en duda.

Los trabajadores de Fundinorte han vuelto a salir a la calle. De momento a pedir explicaciones sobre la situación que atraviesa la fundición de San Felices de Buelna, de la que no saben nada desde hace semanas; a solicitar una reunión entre todas las partes implicadas, que no entienden por qué no se ha logrado ya en aras a saber de una vez qué sucede; y a recordar que las prestaciones por el paro se acaba mientras las deudas, particulares e industriales, crecen, como los problemas.

En las últimas horas se han reunido en varias ocasiones y han mantenido contactos con la vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, y con la responsable de Sodercan, Iciar Amorrortu, para fijar una cita que consideran imprescindible, una reunión a tres bandas: representación de los trabajadores por una parte, de los empresarios por otra y de Sodercan como tercera parte implicada. Ahí empiezan las dudas. No hay manera de lograr que se fije esa reunión.

El lunes por la mañana se reúnen en Torrelavega y deciden registrar un escrito dirigido a la directora general de Sodercan pidiendo un encuentro "dada la grave situación por la que está atravesando la empresa Fundinorte, de la que más de 60 familias dependemos para poder subsistir". En ese escrito se incide en que "ante la dramática situación en la que nos encontramos los trabajadores y trabajadoras, la gran mayoría sin recibir ningún tipo de prestación económica, solicitamos una reunión urgente entre la Dirección de la Empresa, Sodercan y el Comité de Empresa, para buscar soluciones que permitan la continuidad de la factoría ubicada en San Felices de Buelna".

Oficialmente habían pedido ya la reunión a tres bandas. Como había sucedido hasta ese momento se les aseguró desde Sodercan que para mantener la reunión era preciso el permiso de la vicepresidenta y ese permiso no llegaba. Así que se fueron el lunes a las puertas del Parlamento a hablar con ella. En Eva Díaz Tezanos encontraron la respuesta que esperaban: no hay ningún problema para mantener esa reunión. Es más, se ofreció a mediar con los hermanos Vela, los empresarios de Fundinorte, para cerrar una fecha. Los trabajadores ya sabían que por parte de los empresarios tampoco se pondría ningún escollo, todo lo contrario.

La cuestión es que el martes desde Sodercan, sin la barrera ya de la vicepresidenta, se siguen poniendo trabas a la reunión. Según el presidente del Comité de Empresa de Fundinorte, Francisco González, la responsable de la sociedad gubernamental, Iciar Amorrortu "no ve la necesidad de esa reunión". Nada más lejos de la opinión de los trabajadores, que la consideran más que necesaria, esencial para saber qué está pasando. ¿Por qué? La razón, según González, es muy simple. Quieren que cada una de las partes ponga las cartas boca arriba sobre la mesa, "que nos digamos cara a cara qué es lo que pasa, qué impedimentos hay para seguir adelante con el proyecto industrial, quién incumple, en su caso, los compromisos adquiridos y qué soluciones hay". "Aquí todos tendrán su parte de culpa y su parte de razón, pero queremos tenerlos a todos juntos para confrontar las opiniones de cada cual y poder nosotros también hacernos una idea de la realidad".

Pero lo cierto, según el presidente del Comité de Empresa, es que "no se produce ningún avance y los que pagamos somos nosotros, sin recursos ya o agotándose las prestaciones, ni siquiera quienes quieren buscar otra salida laboral pueden tal y como está la situación, así que estamos atados de pies y manos sin saber qué pasa ni qué hacer".

Tal y como está la cosa, si en unos días no se produce esa reunión, los trabajadores no descartan tomar algún tipo de medidas. "Con unas cosas y otras, nos avocan a salir a la calle de nuevo".

El día antes de su primera manifestación pública en Santander, los trabajadores de Fundinorte se han llevado una desagradable sorpresa cuando han comprobado como la empresa pretendía sacar del recinto fabril coquillas que, según el comité de empresa, estaban todavía en uso, mientras la dirección aseguraba que su destino era un depósito de chatarra. El desencuentro ha llevado a los trabajadores a llamar a la Guardia Civil y todo ha terminado como comenzó, con las coquillas en la fábrica de la recta de la Agüera de San Felices de Buelna y los camiones saliendo vacíos de las instalaciones.

Los trabajadores unieron así un nuevo motivo para su preocupación, ya que las coquillas son parte fundamental en la elaboración de las piezas de fundición que deben salir de esa fábrica. Y van más allá al preguntarse "¿cómo y cuándo se ha llegado a este punto en el que desechamos los moldes?".

Los trabajadores en medio de este nuevo torbellino se concentrarán de 12.30 a 13.30 horas este martes frente a la Delegación del Gobierno en Cantabria. Con ellos estarán sus familias, amigos y vecinos, como apoyo a su reivindicación de una solución para la fundición de San Felices de Buelna. Será la primera muestra pública de enfado de los trabajadores, cansados del enfrentamiento entre la dirección empresarial y Sodercan. Una reivindicación "a la que nos vemos abocados tras meses de discusiones en los que los paganos volvemos a ser únicamente los trabajadores y nuestras familias".

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, visitó este jueves las instalaciones de la empresa Fundinorte, en pleno proceso de "resurrección" para ocupar un lugar destacado en el campo de las fundiciones europeas. Aseguró que el "horizonte es muy positivo" y centralizó esa recuperación en la apuesta por la antigua Greyco del grupo Vela, la "tenacidad" de los trabajadores y la "insistencia" del alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, quien también recorrió la planta de la recta de la Agüera. Fueron recibidos por el presidente del grupo, Jesús Vela, el vicepresidente, Martín Vela, y el director general, Luis Pérez, encargados de informar al jefe del Ejecutivo y al alcalde de los planes de futuro de la empresa.

Según le trasladaron al presidente los empresarios, Fundinorte pretende pasar de un millar de toneladas de fundición actuales a 5.000 el año que viene, para llegar en 2020 a las 20.000, lo que supondría elevar la actual plantilla, unas 60 personas, hasta los 80 trabajadores directos, lo que la situará entre las grandes empresas de Cantabria, dijo.

Revilla inició también en las "enormes expectativas" de una empresa que está entrando de nuevo en "un mercado amplísimo" con un producto que ya se le disputan grandes marcas europeas, salvando la "mala imagen" que dejaron tras de sí los antiguos propietarios de la factoría.

Miguel Ángel Revilla confirmó con su presencia en la planta y sus palabras que el Gobierno de Cantabria mantiene su apuesta por la continuidad de la antigua Greyco y que continuará cumpliendo sus compromisos económicos una vez se lleven a cabo todos los trámites necesarios. De esta forma, explicó el presidente, la empresa podrá hacer frente a los pedidos que les llegan de "empresas de todo el mundo". Un compromiso con el proyecto empresarial "que hoy en día es una realidad". 

Sobre la reivindicación de los empresarios entorno a las ayudas comprometidas desde Sodercan, Revilla afirmó que "con toda seguridad se cumplirán los acuerdos, el dinero público tiene que estar muy justificado y a veces tarda, pero si todo está en regla el Gobierno claro que cumplirá con lo prometido".

Por su parte el alcalde de San Felices de Buelna incidió en la importancia de la apuesta del grupo empresarial Vela por la antigua Greyco, manteniendo una plantilla "veterana e incansable, siempre fiel a la factoría, aun en tiempos muy difíciles". González Linares apuntó que "es gente muy seria que está calando en el mercado europeo". "Me he empeñado en que el presidente venga a verlo y conozca de primera mano la situación de la planta y las necesidades de los empresarios". Añadió que "desde hace muchos años no se había hecho ninguna inversión y tras la llegada del grupo Vela ahora sí que se palpa una empresa de verdad". Terminó deseando que a finales del año que viene "se cuente ya con una plantilla más amplia".

Proyecto empresarial

Hace unas semanas el grupo empresarial afirmaba que tras la modernización del sistema de moldes, con nuevos hornos y tecnología punta, se han realizado ya ofertas por diez millones de euros. La inversión total realizada hasta ahora alcanza los cinco millones de euros, "dinero que ha sido utilizado en exclusiva para convertir una fundición a punto de expirar en una competitiva y puntera, con dos cucharas de plasma de última generación, hornos de inducción, una nueva máquina de moldes y un sinfín de mejoras en la fábrica".

Esas inversiones han permitido pasar todos los controles de calidad necesarios para optar a grandes contratos de futuro, que ya se están poniendo sobre la mesa, "demostrando que se trata de un plan viable y esperanzador" para la planta de la recta de la Agüera. En ese proceso se ha recuperado un 80% de los antiguos clientes y se maneja una cartera de más de una veintena de grandes empresas con proyectos que permitirían duplicar la actual plantilla, 56 trabajadores, en un periodo relativamente corto.

Las previsiones de futuro pasan por contratos que supondrían hacer 800.000 piezas por año hasta 2022 para un vehículo nuevo o tres pedidos de 600.000 piezas al año para un sector distinto, diversificando el mercado fuera del mundo de la automoción, mercado en el que se incluye la energía eólica.

Los trabajadores de Fundinorte se han reunido en una asamblea convocada a raíz de las dudas planteadas por las últimas informaciones publicadas en torno al futuro de la antigua Greyco. El comité de empresa y el secretario general de Industria de Comisiones Obreras, Daniel San Miguel, pusieron de manifiesto ante la plantilla la situación actual de la fábrica de San Felices de Buelna, asegurando que tiene futuro, que necesita un último empujón económico para consolidar el proyecto empresarial de los hermanos Vela y mostrando su convencimiento de que Sodercan apostará por la planta para rubricar un plan que cuenta con clientes suficientes para redoblar la producción y aumentar esa plantilla. Lo tiene todo, pero lo que ahora no tiene es efectivo ni para comprar materia prima. Por eso los cerca de 60 trabajadores esperan desde sus casas que se resuelva esa situación, desde la inquietud de no haber cobrado el último mes y la tranquilidad que da saber que la fundición tiene una opción clara de ponerse en marcha.

Para ello, para reflotar Fundinorte, la empresa ha requerido a Sodercan una inyección próxima a 1,3 millones de euros, una inversión que daría estabilidad a los primeros meses de relanzamiento del proyecto. La respuesta pública ha sido pedir informes sobre lo hecho en Fundinorte hasta ahora, estudios que en su mayoría han sido positivos. Falta el tercero y último. Comité y CCOO, conformes con el hecho de tener sobre la mesa documentos que aseguren la "transparencia" del proceso, han pedido "agilizar al máximo" la redacción de ese documento, que el informe se redacte cuanto antes y que desde el Gobierno regional adelante la tramitación necesaria para, en su caso, entregar el dinero al día siguiente de que, como esperan sindicatos y trabajadores, el informe sea positivo.  "No es posible esperar un mes más, hay que agilizarlo todo ahora, no demorar más la entrada en funcionamiento de la empresa porque nos podemos quedar sin clientes", decía San Miguel. "Confío plenamente en el Gobierno regional, en los ayuntamientos del valle y en Sodercan,  que lleva años apoyando la planta y seguro que no la va a dejar caer a falta del impulso definitivo", dijo.

Sobre las instalaciones y el proyecto empresarial recordó el cambio "integral" que ha sufrido la planta desde que llegaron los hermanos Vela a la dirección. Una modernización que ha cambiado totalmente las instalaciones junto a un plan industrial que ha generado confianza en el sector. De los dos nuevos hornos, ambos con una vida útil de unos 40 años, uno ya funciona al cien por cien y el otro al 50% a falta de un cambio electrónico que permitirá pronto un máximo rendimiento. En ese momento se podrá instalar una colada continua que se ha comprado completamente nueva, única en fundiciones semejantes y que dará una calidad extra al producto final de Fundinorte.

El Comité de Empresa de Fundinorte (antigua Greyco) estará presente en la reunión prevista para este lunes en Sodercan, en la que se dilucidará el futuro de la fundición de San Felices de Buelna. La sociedad regional rectifica y da cabida en esa reunión al único órgano de representación de los trabajadores, que se había quedado fuera "sin que aún sepamos por qué", decía el presidente del comité, Francisco González.

Así las cosas los trabajadores esperarán en Los Corrales de Buelna el resultado de la reunión, expectantes ante lo que será el primer encuentro a tres bandas, representantes del Gobierno regional, empresarios y trabajadores, sentados a la misma mesa como venían pidiendo desde principios de año los sindicatos y el propio comité.

El viernes, fuera aun de la reunión, la plantilla había decidido en conjunto plantarse en la puerta de Sodercan protestando por no haber sido invitada. A las ocho y media de la mañana el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, llamó al presidente regional, Miguel Ángel Revilla. A los pocos minutos se abrieron las puertas para el Comité de Empresa, eso sí, sin voz. Los trabajadores no lo admitieron. Más llamadas y ya por la tarde se permitió que el presidente del comité estuviera en la reunión con voz. No era suficiente. Se consiguió que también estuviera el secretario, José Antonio Hernández, ambos de CCOO. UGT dio luz verde. Lo importante era que estuviera una representación del comité en la reunión. El resto de ese comité esperaría en Santander y la plantilla en Los Corrales de Buelna.

Así quedaron las cosas, a la espera de lo que suceda en esa reunión.

El viernes el alcalde de San Felices de Buelna estaba muy enfadado. "Llevamos 20 años con la misma cantinela y los únicos que sufren este desmán son los obreros y sus familias, porque a los demás nunca les ocurre nada", decía el alcalde. "Se han ido poniendo parches para llegar aquí, pero esta vez se ha retorcido de tal manera la situación que uno se pregunta qué intereses y de quién están sobre la mesa para que no se quiera arreglar este problema".

El alcalde reconoció que había mandado un escrito pidiendo esa reunión a tres bandas y que al saber que no se había invitado al Comité de Empresa llamó por teléfono al presidente. "Por qué no quieren que vayan los trabajadores si son los que saben más que nadie de Greyco, hay cosas muy turbias y si hace falta las sacaré a la luz", avisó.

El secretario general de la Federación de Industria de CCOO de Cantabria, Daniel San Miguel, reconoció esta semana no entender tampoco la situación y adelantó que el sindicato no estaría en la reunión del lunes si no estaba el comité. "Nosotros estamos para asesorar y presentar iniciativas pero el órgano de representación es el comité", dijo.

Incidió en que desde enero se está pidiendo esa reunión y "la situación desde entonces ha empeorado, sobre todo la situación de trabajadores sin desempleo". En ese sentido adelantó que se ha logrado un acuerdo con la dirección de la empresa para que abonen los salarios que se les adeuda a los trabajadores, como así sucedió el pasado viernes. Coincidió con Francisco González al señalar que "si hay futuro para la planta mejor y si no que nos lo digan ya porque los trabajadores pueden tener expectativas de encontrar otros empleos pero no así, porque no pueden hacer nada, de lo contrario perderían todos sus derechos" adquiridos a lo largo de su vida laboral en la antigua Greyco. Finalizó incidiendo en la necesidad de esa reunión "para que los trabajadores no paguen los platos rotos de esta situación".

Francisco González cerró su intervención dirigiéndose a Sodercan para apuntar que "parece que les molesta que les recuerde que tienen su parte de culpa en esta situación, porque ellos han apoyado este proyecto empresarial y porque nunca han venido a hacer un seguimiento de las inversiones que se realizaban aquí, ni ahora ni antes, nadie nos ha preguntado nunca sobre nada, nunca jamás han venido a la fábrica a ver qué se hacía".

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