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Los administradores concursales y el grupo empresarial Vela han firmado este miércoles el cambio de titularidad de la empresa Greyco, que ha pasado a formar parte de Fundinorte oficialmente. Un mes ha pasado desde que la vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos adelantó el acuerdo para reflotar la fundición de San Felices de Buelna y los ánimos entre los trabajadores empezaba a decaer al ver pasar el tiempo sin que nadie supiese nada de obras de mejora y mantenimiento, necesarias en la planta, o planes de reapertura. A la espera de más información, a media tarde empezaron a respirar de nuevo tranquilos "a la expectativa" de lo que ahora vaya pasando, aunque se espera que todo se acelere desde esa firma.

Tras más de un año de incertidumbre, los 53 trabajadores de la fundición de San Felices de Buelna veían el 31 de mayo llegar a un inversor que afrontaba el difícil reto de rescatar la factoría de componentes de automoción, recuperar los clientes y afrontar las inversiones necesarias para su modernización. Así lo anuncia ese día en Torrelavega la vicepresidenta y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, tras informar que a última hora de la tarde del lunes anterior se había firmado el documento por el que la nueva sociedad Fundinorte, empresa del Grupo Vela, y la Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria (Sodercán) se comprometían a desarrollar su proyecto de inversión en San Felices de Buelna, para lo que contaría con créditos y avales de la empresa pública en la misma medida que la inversión privada que se aportara.

En junio el Consejo de Administración de Sodercán aprobó dos operaciones por un importe total de 3,7 millones de euros que garantizaban el futuro de Greyco y Forjas de Cantabria.

La ayuda a Greyco consiste en aportar un millón de euros, la mixta cantidad que su nuevo propietario, el grupo Vela, a través de una operación financiera. El comprador asume además una deuda de 1,4 millones de euros y dentro de unos seis meses, cuando el grupo Vela justifique la inversión, Sodercán facilitará un crédito participativo de otro millón.

Ahora habrá que esperar a saber si se pueden cumplir los plazos que se adelantaron en mayo, que establecían la posibilidad de reabrir la factoría en septiembre.

(Declaraciones del presidente del Comité de Empresa, Francisco González)

Dos autobuses llenos de familiares y trabajadores de Greyco viajará este jueves hasta Pamplona, a concentrarse frente a la sede de la dirección, Frenos Iruña. En la mochila llevan un proceso concursal que "nos ha cogido por sorpresa a todos, una jugarreta más de una empresa que se ha reído de nosotros, del gobierno anterior, del actual y de todos", decía el presidente del comité de empresa, Francisco González.

Adelantó que los administradores concursales han propuesto que los trabajadores vuelvan al trabajo para reflotar la factoría de San Felices de Buelna, pero por unanimidad se ha decidido no entrar "hasta que nos pongan los salarios al día, aunque sabemos el riesgo que corremos, pero entraremos solo con los salarios al día para luego establecer un calendario de inversiones", dijo el presidente del comité. Afirmó que Frenos Iruña pretende que se reabra la fábrica por la necesidad de piezas de Greyco pero insistió en que eso no sucederá y que "llegaremos hasta el final como hemos dicho desde el principio".

El viernes volverán a pasar el trámite del encuentro ante el Orecla, "que con ese proceso concursal por medio igual nos depara nuevas sorpresas", decía González. Y el sábado protagonizarán la Marcha de la Dignidad, que partirá de Torrelavega sobre las 11 de la mañana para llegar a Los Corrales de Buelna sobre las 13.30 horas y a San Felices de Buelna una hora más tarde.

Terminó agradeciendo a los trabajadores de la antigua Bosch, hoy New Brake System, y Nissan el esfuerzo que están haciendo para apoyar "la difícil situación que atraviesan las familias de trabajadores que no tienen para comprar alimentos o pagar la hipoteca después de tantos meses sin cobrar".

El consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín ha confirmado que el Gobierno de Cantabria mantendrá su compromiso de apoyo a la puesta en marcha de Greyco y la aparición de un nuevo equipo que lo gestione, pero recordando la fecha límite del 14 de agosto para aceptar el proyecto de la única opción financiera que por el momento se ha interesado por la factoría ubicada en San Felices de Buelna.

Martín, que se ha reunido con los administradores concursales de la empresa Jorge Fernández, Ramón Cifrián y Luis Cordovilla, así como con el presidente del comité de empresa, Francisco González y el secretario general de CCOO de Industria, Daniel San Martín, ha manifestado que la empresa es viable y que no le gusta "que haya una sola carta a la que jugar", motivo por el que el Gobierno tratará de buscar nuevos inversores. "El Gobierno mantiene su compromiso con la empresa, -señaló Martín- le gusta el proyecto que hay encima de la mesa, buscará más inversores y mantiene su compromiso hasta el 14 de agosto, fecha en la que este proyecto no servirá".

La reunión, que Martín calificó de "extensa e intensa" ha servido para que el consejero compruebe la buena coordinación entre los administradores y su comité de empresa. El consejero también ha asegurado que el Gobierno no será socio capitalista de Greyco, pero que avalará y apoyará la inversión de ese grupo que va a venir, "ya que es un tipo de producto que tiene futuro, aunque la fecha del 14 de agosto hay que tenerla muy en cuenta ya que los trabajadores podían irse a otras empresas al tener un alto grado de especialización y una excelente formación", recalcó el consejero.

Proyecto viable

Francisco Martín ha insistido en la viabilidad de Greyco porque todas las partes están interesadas en que salga adelante, la red comercial sigue abierta, el interés de los clientes se mantiene y el producto es atractivo en el mercado. Martín ha manifestado que está convencido de que saldrá adelante porque no es una inversión alta para la potencialidad de la empresa y los valores añadidos que aporta. También se ha referido a la calidad de los trabajadores y al escasísimo número de fabricantes europeos que llevan a cabo estos productos.

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Francisco González, se ha mostrado esperanzado de cara a la aparición de nuevos inversores y ha calificado la entrevista como "gratificante". "Es un respiro para nosotros comprobar que hay otro talante, que se nos recibe inmediatamente y que atiende nuestra preocupación". "Luego pasará lo que tenga que pasar, pero al menos nos hemos sentido atendidos en nuestra reivindicación".

Puso sus esperanzas en el trabajo que se hará desde ahora en la Consejería de Industria y adelantó que para cerrar el proceso Francisco Martín se ha dado un mes de plazo, un mes para hallar inversores y una solución definitiva a la planta de San Felices de Buelna.

Y adelantó que dentro de ese "nuevo talante" esperan ser recibidos en su despacho por el presiente, Miguel Ángel Revilla, que ya este martes departió con ellos en su visita a San Felices, mostrándoles su apoyo y el del nuevo Gobierno regional.

"Pero los ánimos pesan ya en este proceso tan largo, sobre todo cuando sabemos que cuanto más tiempo pasa más difícil será encontrar una salida", dijo Francisco González.

Recordó que la huelga comenzó el pasado 19 de enero y que son 57 las familias que "en muchos casos, lo están pasando realmente mal". También insistió en que llevan todo el invierno y la primavera en la factoría en turnos de guardia para evitar robos como los que ya han sufrido. Y explicó que de nuevo están atendiendo un pedido concreto de un cliente a propuesta de los administradores concursales.

El Gobierno de Cantabria ha cerrado hoy un acuerdo con el fondo Urdaneta Capital para reflotar la empresa Greyco y reabrir la fábrica de San Felices de Buelna a lo largo del próximo mes de septiembre, una vez comprobado el estado de las instalaciones tras seis meses cerradas.

La reanudación de la actividad permitirá la reincorporación de la plantilla de forma paulatina, en función de la evolución de la carga de trabajo de la planta.

El acuerdo suscrito hoy e impulsado por el consejero de Innovación e Industria, Francisco Martín, supone el apoyo del Ejecutivo al plan industrial presentado por Urdaneta Capital y permitirá superar el concurso de acreedores en que encontraba la fundición cántabra desde principios de este año. De hecho, en los próximos días será ratificado por los administradores concursales.

En términos económicos, el Gobierno cántabro contribuirá a la reapertura de Greyco con un crédito participativo por importe de 750.000 euros este año y un crédito hipotecario de hasta 1 millón de euros en 2016. La inversión total prevista para reflotar la fábrica de San Felices de Buelna ronda los 4 millones de euros.

Urdaneta Capital prevé alcanzar en un plazo de 6 meses el volumen de actividad que garantice la viabilidad futura de la planta, especializada en la fabricación de componentes para automoción. Su objetivo es retomar la actividad en los segmentos de mercado tradicionales, ampliar la gama de productos a nuevas aleaciones y extender el alcance geográfico del negocio de Greyco a nuevos mercados, fundamentalmente mediante la cooperación con fundiciones en la India.

Con este fin, la empresa pondrá en marcha de inmediato un plan de choque de mantenimiento, orientado a garantizar la calidad de la producción.

Urdaneta Capital es una sociedad de inversión especializada en la reestructuración de pymes industriales europeas y fomentar su desarrollo en India y Asia.

Fundiciones Greyco ha entrado en una etapa decisiva tras el "firme" interés del grupo empresarial que preside José Gómez Panizo por hacerse con la factoría de San Felices de Buelna, interés demostrado ayer en una visita en la que, departamento a departamento, el empresario quiso saber con detalle las necesidades de cada puesto de trabajo con el objetivo de cuantificar la inversión que permita pensar en la apertura de la fábrica cuanto antes, según señalaron fuentes sindicales. En su visita a la factoría dejó claro que conoce una comarca en la que el grupo que preside tiene, dijo, más de 300 empleados, y pidió paciencia hasta, en su caso, acercar posturas para unir a su cartera industrial la fundición de la recta de la Agüera. Algo que aún está en el aire.

La visita estaba prevista para las 12 del mediodía pero no fue hasta poco más de la una cuando llegó el empresario, que estuvo acompañado en su recorrido por la planta por los administradores concursales y una representación de los trabajadores responsables de cada área, los encargados de dar las explicaciones oportunas sobre la situación y necesidades de cada departamento.

Entre los trabajadores había cierta expectación por saber qué intenciones traían desde el nuevo grupo empresarial, sobre todo cuando la situación del acuerdo entre Urdaneta y Sodercan está en "punto muerto". Dos preocupaciones destacan entre la plantilla. La primera es saber si la nueva apuesta por la adquisición de Greyco supondrá comenzar de nuevo todas las negociaciones sobre las condiciones laborales cerradas ya con Urdaneta. La opinión unánime es que habrá que respetar esas condiciones para mantener una garantía de futuro en la planta de San Felices de Buelna. La segunda es sobre el plan industrial que traen los nuevos empresarios interesados en la fundición cántabra. Todos barajan la posibilidad de que el grupo radicado en Madrid plantee la compra de Greyco como fundición y otro taller para mecanizado, pero aún es pronto para hacer cábalas de ese tipo. Lo cierto es que los trabajadores reconocen que "hemos visto tantas cosas que somos como Santo Tomás, hasta que no lo toquemos, ya no esperamos nada".

El grupo empresarial cántabro Vela ha presentado un plan de adquisición de Fundiciones Greyco para convertir la planta de San Felices de Buelna en una de las fundiciones más importantes de Europa. Así se lo ha comunicado el secretario de Industria de CCOO, Daniel San Miguel, a los trabajadores de la plantilla, asegurando que se abre una puerta franca para hablar de una solución definitiva a una crisis que se ha alargado durante 14 meses y ha afectado a más de 50 trabajadores.

En asamblea de trabajadores, San Miguel informó de que una de las piezas que faltaban para que el proyecto de reapertura de las instalaciones fructificara ya ha llegado. El Grupo Vela ha mostrado sus cartas interesándose formalmente por comprar Greyco, algo que tendrá que rubricar ante los administradores concursales después de que Sodercan evaluara en su reunión de este jueves esa propuesta.

Si todo va bien, dijo el sindicalista, a partir de ahora habrá que pensar ya en la toma de decisiones por parte de los nuevos propietarios para la reapertura de la factoría, eso sí, previos trabajos de mantenimiento e incluso reforma del tejado o los vestuarios.

San Miguel reconoció tener confianza en la oferta, un grupo de "reconocido prestigio, cántabro, comprometido e interesado realmente en reflotar Greyco", dijo, "algo que nos da garantías de futuro".

En cuanto a esas perspectivas de futuro, adelantó que el Grupo Vela quiere preservar las actuales instalaciones para, a partir de ahí, realizar una fuerte inversión que incremente la producción con el objetivo de convertir la planta cántabra en una de las primeras fundiciones de Europa.

"No es un proyecto fácil, han estado haciendo una seria valoración y queda patente que ahora necesitarán la colaboración de Sodercan para poder hacer algo importante", aseguró el secretario general de Industria de CCOO.

El secretario general de la Federación de Industria de CCOO de Cantabria, Daniel San Miguel, ha informado hoy sobre la autorización del Juzgado de lo Mercantil para ejecutar la extinción de los más de medio centenar de contratos de la plantilla de Fundiciones Greyco, que lleva un año en concurso de acreedores.

San Miguel ha advertido que "estamos a contrarreloj" esperando la llegada de un grupo inversor, "porque si no hay una oferta encima de la mesa antes del viernes de la próxima semana, 4 de marzo, fecha en la que acaba la primera fase del proceso de liquidación, los administradores ya no van a tener ninguna justificación para mantener los puestos de trabajo", aseguró.

El responsable de Industria de CCOO ha explicado que los trabajadores también están buscando una empresa inversora para poner en marcha de nuevo la fábrica y que ellos aportarían un crédito participativo, dinero procedente de la diferencia económica entre lo que les debía la empresa y lo que finalmente han cobrado del FOGASA, (Fondo de Garantía Salarial).

Ese crédito participativo iría a la nueva sociedad llamada, FUCANSA, (Fundaciones Cántabras San Felices), sociedad que "en breve" debería ser la que formalizara una oferta, ha avanzado.

Los trabajadores, ha indicado San Miguel, se pondrán en contacto, por medio de un escrito, con los administradores concursales y esperan que el grupo inversor interesado en la factoría también ponga sobre la mesa una carta de "intenciones" para los administradores en la que se anuncie que sí va a haber una oferta por Fundiciones Greyco y  poder retrasar el proceso y que no se produzcan despidos.

"No sabemos si esa carta va a servir a los administradores para que paralicen los despidos, así que los trabajadores continúan entre la espada y la pared", ha concluido San Miguel.

Los trabajadores de Fundiciones Greyco continuarán hasta finales de enero concentrados en la entrada a la factoría de la recta de la Agüera en San Felices de Buelna, secundando una huelga convocada por salarios atrasados y falta de inversiones necesarias en el mantenimiento de la planta de piezas de automoción. Sus representantes sindicales afearon ayer la actitud de la dirección de la empresa, retrasando hasta el viernes la reunión prevista para este miércoles ante el Orecla, "una clara demostración de sus nulas intenciones de dialogar ante el problema de Greyco", afirmó el sindicalista José Antonio Hernández. En el otro plato de la balanza pusieron la actitud de los trabajadores "que no daremos ni un paso atrás, no nos moveremos de la puerta de la factoría hasta que nos digan cuáles son sus planes de futuro para nosotros, si es que los hay".

Por lo demás, las dos primeras jornadas de huelga se han aprovechado para solicitar varias reuniones, dos de ellas con los alcaldes de Los Corrales de Buelna, Mercedes Toribio, y de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, con los que esperan entrevistarse esta misma semana. Como ya sucedió con la empresa TAF, a los dos alcaldes les solicitarán la intermediación con la Consejería de Industria para explicar de primera mano a los responsables del Gobierno regional la situación que atraviesan desde hace meses y su "incertidumbre" por el futuro de la factoría.

Y el viernes mantendrán la reunión con la dirección ante el Orecla, "reunión a la que asisten porque están obligados, porque no parece que tengan mucho interés cuando estaba fijada para este miércoles pero no les 'cuadraba' y pidieron trasladarla al viernes, prueba evidente de su preocupación por unos trabajadores que están pasado estos días a la intemperie".

Los 59 trabajadores de Fundiciones Greyco llevan 48 horas aguantando frío, agua y alguna granizada y nieve, pero eso no quita para que se cuiden, como han hecho con la instalación de carpas e incluso de planchas para freír de vez en cuando algo que llevarse a la boca y sobre todo calentar los cuerpos. Y les cuidan, como demuestran las bandejas que llegan de establecimientos hosteleros de Los Corrales y San Felices de Buelna con pinchos que llenan el estómago y suben el ánimo, algunos por encargo del Ayuntamiento de San Felices de Buelna. Ánimos que también reciben con visitas constantes de familiares y compañeros en situaciones semejantes, como los de la empresa TAF, pendientes del despido de 29 trabajadores. Bien es cierto que no solo les une la preocupación, también la recta de la Agüera, ya que una y otra, TAF y Greyco, se levantan prácticamente frente a frente, a los dos lados de esa carretera.

Frenos Iruña ha vuelto a plantear a los trabajadores de Fundiciones Greyco su oferta de que se integren en una cooperativa para adquirir la factoría de San Felices de Buelna a cambio de que asuman la deuda que acumula la planta, unos tres millones y medio de euros. La actual propietaria exige también que los trabajadores asuman con garantías personales y reales el que una vez se entreguen las instalaciones no se trasladará a la actual dirección ninguna reclamación que pueda llegar con posterioridad a ese acuerdo. Con ese argumento, el escenario del nuevo encuentro entre las dos partes ante el Orecla tuvo el mismo final, desencuentro absoluto y mayor distanciamiento, si cabe, de sus posturas, con una representación de los trabajadores que rechazó de plano la propuesta de la matriz navarra.

Lo único que ha aclarado la sexta reunión desde que el 19 de enero comenzó la huelga de los trabajadores es que ya tiene muy claro que "con Frenos Iruña no tenemos ningún futuro, no esperamos nada de ellos que no sean mentiras, como las que han contado a nuestros compañeros de Pamplona, intentando echarnos la culpa de la situación de Greyco". Así lo dijo el presidente del comité de empresa, Francisco González, visiblemente cansado tras un nuevo encuentro "con un procurador que manda una dirección que ya ni siquiera da la cara".

Ante el Orecla Frenos Iruña ha solicitado que se permita a personal propio entrar en las instalaciones de San Felices de Buelna para actualizar las nóminas, entre otras cuestiones, algo que ha enfadado aún más a los trabajadores. "Las nóminas ya están elaboradas, lo que hace falta es pagarlas", dijo el presidente del comité de empresa.

La dirección también planteó a través de un escrito que la situación económica de la empresa "está muy deteriorada" por la pérdida de clientes al no entregar las piezas que se habían ofertado. González respondió que "en cuanto paguen e inviertan se terminó el conflicto y trabajaremos, que no nos culpen a nosotros". Además aseguró que "los clientes se pierden si les subes el precio de la pieza un 7%".

También afirmó que la representación sindical nada sabe ni del Gobierno regional ni de posibles compradores, ni de los encuentros de Industria con Frenos Iruña.

Y avanzó que por tercera semana consecutiva el lunes estarán en el Parlamento de Cantabria donde se debatirá una interpelación que pretende agilizar la situación de la planta de piezas de automoción de la recta de la Agüera.

Terminó insistiendo en que "quieren que parezca que todo es culpa nuestra, pero no dejan de llegar denuncias a la fábrica de que no pagan a nadie". Y acusó a la dirección de "distorsionar" la información que han dado a sus compañeros en Navarra. "Dicen que hacemos la huelga para dañar a frenos Iruña, sin explicar el por qué hemos llegado a esta situación".

Caja de resistencia

En la misma recta de la Agüera, los trabajadores de Braking Systems (antigua Bosch) han puesto en marcha lo que denominan "campaña de apoyo" a sus vecinos de Greyco a través de la creación de una "caja de resistencia" para recaudar fondos. Una iniciativa que CCOO ha trasladado también al comité de empresa de la planta Nissan de Los Corrales de Buelna "para apoyar la reivindicación que están realizando diariamente en la puerta de su empresa".

Fundinorte de nuevo trabaja a pleno rendimiento para atender pedidos que van llegando a la fundición de San Felices de Buelna a la par que se renuevan las instalaciones, maquinarias y componentes para asentar un proyecto que "parte de cero" pero que trabaja para afianzarse en el mercado en un breve plazo de tiempo, como reconocía Luis Pérez del Castillo, director general del grupo que dirige los designios de la antigua Greyco.

De momento toda la plantilla atiende a un pedido para diciembre y se espera contar con más para enero, fruto de los constantes contactos con clientes de toda Europa. En Italia, principal reclamo de las piezas de Fundinorte, la "seria apuesta" de la factoría cántabra va calando, después de muchos meses de mensajes contradictorios. "Ahora están comprobando que vamos en serio", decía Pérez del Castillo. Se han recuperado ya algunos viejos clientes, otros han adelantado su intención de volver a confiar en el nuevo proyecto y algunos aún están a la espera de comprobar el rendimiento de la fundición de la recta de la Agüera. Tras los contactos en persona de los propios responsables del grupo empresarial ahora se ha contratado a un comercial con experiencia, procedente del sector del automóvil, para ampliar la lista de clientes.

Un proceso paralelo al de renovación de las instalaciones, prácticamente nuevas ya, la incorporación de nueva maquinaria, como una fresa de última generación para mejorar en los moldes, o el estudio de la implantación de nuevos hornos. Entre unas cosas y otras, la inversión ya supera el millón de euros.

"Nos va a llevar tiempo porque se puede decir que hemos tenido que empezar de cero", reconoce Luis Pérez, al insistir en la "apuesta decidida, seria y llena de ilusión" por un proyecto que parte con una gran ventaja, la experiencia y entrega de la plantilla.

No hay prisa, se da por asumido que el primer año se teñirá de rojo, pero se espera que tras esa frontera cuadren las cuentas para, después, ir ganando en todos los sentidos. "Hay una gran capacidad de mejora y eso hace más fácil el camino".

Los trabajadores de la antigua Greyco volvieron este lunes a sus trabajos para responder a varios pedidos que han permitido el regreso de la fundición de San Felices de Buelna al mercado. Los hornos de Fundinorte se pusieron en marcha a las seis de la mañana para no parar, a tres turnos, hasta que se dé respuesta a esos primeros pedidos llegados desde Italia. Después se atenderá la demanda firmada ya en Gran Bretaña, a lo largo del mes de octubre, y se espera para pronto cerrar acuerdos con clientes de Francia, Alemania y también españoles. El arranque demostró que las tareas de mantenimiento de las últimas semanas han sido las adecuadas. Un inicio "lento pero seguro", reconocían todos.

Con expectación, se abría una nueva etapa en la que Greyco es historia y da paso a Fundinorte, liderado por el Grupo Vela para desarrollar un proyecto que iza como bandera la implicación "total" de los empresarios y la "confianza e ilusión" entre los trabajadores de la planta de la recta de la Agüera. Un plan que prevé "fuertes" inversiones en modernización y ampliación, según confirmó Jesús Vela, quien coordinará personalmente esa nueva etapa.

Todo con la vista puesta a nuevos mercados que extenderán el ámbito de la automoción al de la maquinaria agrícola, el ferrocarril o la energía eólica.

Hasta ahora el proyecto se ha desarrollado en dos campos paralelos, la recuperación, actualización y verificación de las instalaciones y el rescate y captación de clientes. En ambos campos se seguirá trabajando para ampliar la producción y poder mantener una plantilla estable, mayor incluso que la actual. Una plantilla que tras atender los primeros pedidos irá reintegrándose paulatinamente, conforme sea necesario. Un año es el plazo que se fija la dirección para cerrar ese proceso de incorporación.

Entre tanto, en ese mismo tiempo se trabajará en la ampliación de instalaciones, con la construcción de una gran nave de 1.500 metros cuadrados paralela a la recta de la Agüera, al norte de la nave actual. Albergará oficinas, vestuarios, zona de almacén, taller y área de carga y descarga logística, algo de lo que saben mucho en el Grupo Vela.

La noche previa había sido larga para el primer turno de trabajadores. Poco sueño y muchas ganas de empezar, así que todos llegaron más pronto de lo habitual.

A las seis de la mañana se recuperaba la actividad, danzo por zanjada oficialmente una etapa de crisis primero, dudas después y esperanza en las últimas horas. Se palpaba cierta tensión porque, a pesar de las pruebas previas, "las cosas se comprueban de verdad cuando uno se pone a pleno rendimiento", como avanzaba el presidente del comité de empresa", Francisco González. De todas formas el pedido que ha permitido volver a la actividad se afronta con tiempo para afinar la maquinaria.

Veinte meses de inactividad quedan atrás, pero los deseos de los trabajadores van más allá: olvidar navidades sin paga, meses de no saber si se iba a cobrar o no, instalaciones en proceso de ruina sin remedio.

Algo ya ha cambiado, no solo la vuelta al trabajo, que se ha afrontado "como cuando empecé a trabajar aquí, hace ya tantos años que ni me acuerdo de cuándo fue". Han cambiado las "sensaciones" de los trabajadores. Escépticos por naturaleza tras años de decepciones han vuelto a poner su confianza sobre la mesa y en un nuevo ejercicio de responsabilidad laboral, se han implicado de lleno con un proyecto "ilusionante". "Yo no recuerdo una transformación como esta de las instalaciones ni una implicación así por parte de los empresarios", decía González. "Solo ver lo que están haciendo, me ha devuelto la tranquilidad", incidía.

Mientras continuaban las últimas tareas. La instalación de las taquillas en el flamante vestuario por el que los trabajadores pasan para no creerse el cambio. Las oficinas van cogiendo ritmo y los comerciales comienza a llegar, oliendo que en Fundinorte las cosas van viento en poca desde el primer momento.

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Fundinorte (antigua Greyco) espera poder poner en marcha en las próximas semanas un proyecto de futuro que situará la veterana fundición de San Felices de Buelna en la élite de las factorías europeas. El grupo empresarial Vela ha liderado una renovación total de las instalaciones que ha dado la vuelta a la antigua fábrica, con nuevos hornos de inducción, cucharas automáticas de última generación y una nueva máquina de moldes que permite duplicar su producción, innovación que ha llamado la atención de viejos y nuevos clientes. Con todos los parabienes para situarse como líderes en un mercado que domina en solitario, revalidar ese plan viable de futuro depende del cumplimiento por parte de Sodercan del compromiso que sustentó el inicio de la nueva etapa, acuerdo pari passu por el que debía aportar al proyecto las mismas cantidades adicionales que el grupo Vela para reflotar la planta, algo que de no producirse pondrá en serio peligro la continuidad de todo el plan empresarial. En caso contrario, si no se aporta una cantidad suficiente en lo que queda de año, en enero se pondrá fin al proyecto por falta de liquidez y los empresarios entregarán las llaves de la fábrica al Gobierno regional, frustrando el futuro de toda la plantilla. "Si el Gobierno de Cantabria no se implica con una inyección de circulante o con una participación económica como socio, el proyecto corre serio riesgo de morir en la orilla", dijo Luis Pérez del Castillo, director general de Fundinorte.

De momento el grupo Vela ha invertido ya 4,7 millones de euros (hipotecando para ello terrenos, maquinaria, incluso el resto de las empresas del grupo) para poder tener una fábrica pionera en el sector y pasar todos los controles de calidad necesarios para optar a grandes contratos de futuro, que ya se están poniendo sobre la mesa, demostrando que se trata de un plan viable y esperanzador para la planta de la recta de la Agüera. De hecho ya se ha recuperado un 80% de los antiguos clientes y se maneja una cartera de más de una veintena de grandes empresas con proyectos que permitirían duplicar la actual plantilla, 56 trabajadores, en un periodo de poco más de un año. Tras un año se cuenta con ofertas de más de 10 millones de euros en diferentes piezas para las más importantes empresas de  Europa, pedidos que empezarán a llegar en 2018. Sobre la mesa ahora mismo se manejan unas 80.000 piezas. Y las previsiones de futuro pasan por contratos que supondrían hacer 800.000 piezas por año hasta 2022 para un vehículo nuevo o tres pedidos de 600.000 piezas al año para un sector distinto, diversificando el mercado fuera del mundo de la automoción, mercado en el que se incluye la energía eólica.

Pero todo está pendiente de un hilo, contar con liquidez suficiente para que en enero la fábrica saque definitivamente la cabeza. Para encontrar esa solución desde el grupo Vela se pidió una reunión con Sodercan que se pudo celebrar en julio, "forzada" por el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, y el presidente regional, Miguel Ángel Revilla. En ese encuentro también estuvo Lorenzo Vidal de la Peña, que a la postre fue crucial a la hora de que no se diera por finiquitado el proyecto desde la sociedad pública. Pero las sensaciones no fueron buenas, más aún cuando en el último año desde Sodercan "no se ha visitado la planta para comprobar qué se ha hecho" con el préstamo público, algo que "asombra" a los empresarios.

"O ahora hay un compromiso real y público de Sodercan o no hay futuro para Fundinorte", aseguró Jesús Vela, presidente del grupo industrial. Según la empresa, los retrasos en los pagos de Sodercan han obligado al grupo a aportar 500.0000 euros y solicitar un crédito por una cantidad igual. Por eso basan el cumplimiento por parte de la empresa pública del compromiso adquirido en su día en una cantidad próxima al millón de euros, equiparando la última inversión del grupo en la fundición cántabra.

A la espera de que llegue ese posible compromiso y salvar el proyecto, los empresarios han firmado un nuevo crédito de otros 300.000 euros para aguantar hasta enero. "No pedimos dinero, solo que se cumplan los compromisos que se firmaron para poner en marcha el proyecto", dijo Jesús Vela, dejando un mensaje claro, "esto no está resuelto, si no hay una inyección de dinero para enero no hay futuro". Fue más allá al asegurar que los retrasos en los pagos debidos por Sodercan le han costado a la fábrica más de 300.000 euros.

Sobre la situación financiera de Fundinorte Luis Pérez del Castillo explicó que cada mes parten de salida con un gasto de 80.000 euros entre Seguridad Social y gasto energético. En el último año solo el gasto en Seguridad Social ha sido de 500.000 euros, gracias a lo cual se ha podido jubilar a cinco personas con 61 años y otros tres están en espera. Eso por una parte, por otra permite que mientras se recupera la actividad total los trabajadores no pierdan las coberturas por desempleo.

"Los trabajadores son nuestra prioridad, no hemos venido aquí para hacerles sufrir, por eso mucho del capital invertido ya se ha ido a ellos". Jesús Vela añadió en ese sentido que "nos jugamos el patrimonio familiar porque vemos un futuro viable para esta fábrica y queremos que lo entiendan desde Sodercan, que entiendan que en un año podríamos duplicar, al menos, la plantilla". Una apuesta "personal que nos ilusiona especialmente" pero que en los últimos meses ha causado muchos sinsabores. De hecho reconoció que sin el apoyo de González Linares en momentos puntuales "habría tirado la toalla". Terminó lamentando que "sería una auténtica pena que este proyecto se vaya al traste por falta de compromiso de los estamentos públicos implicados en la solución teniéndolo tan fácil como los propios empresarios han reconocido al ver nuestro plan industrial".

Fundinorte se va imponiendo a las "muchísimas adversidades" que se está encontrando en su camino de reincorporación al mercado industrial, según reconoció ayer Luis Pérez Castillo, director general del grupo Vela, en la visita, primera oficial, a las instalaciones de la antigua Greyco por parte de la vicepresidenta del Gobierno regional, Eva Díaz Tezanos, acompañada por Salvador Blanco como máximo exponente de Sodercán. La consejera explicó que esa visita se enmarca en su compromiso de hacer un seguimiento de las inversiones del Gobierno regional en las industrias cántabras.

Pérez Castillo señaló que poco a poco se van recuperando clientes y las perspectivas son cada vez mejores, especialmente en una semana en la que se está trabajando a tres turnos para responder a los últimos pedidos llegados desde Italia. La última visita fue bien y se trajeron varios pedidos en cartera a los que se está dando respuesta en estos días.

Jesús Vela también habló de nuevos proyectos de futuro, como la creación de un departamento de I+D+i o la contratación para ese departamento de dos ingenieros, que también atenderán la sección de moldes, o un nuevo responsable financiero. Pero también piensa ya en los trabajadores, una plantilla "algo mayor" que se irá sustituyendo por nuevas incorporaciones, rejuvenecimiento progresivo de su plantilla a través de contratos relevo. En ese campo reconoció que además de las "adversidades" también hay satisfacciones, las de recuperar paulatinamente la confianza de los clientes, recoger pedidos y poder poner a máximo rendimiento la fábrica. De momento, en tres meses de funcionamiento, ya son 200 las empresas vinculadas con Fundinorte, el 90% de Cantabria.

También la vicepresidenta expresó su satisfacción por poder visitar una factoría en funcionamiento, gracias, dijo, a la apuesta "fundamental" de un grupo empresarial cántabro responsable directo de la reapertura de la factoría de San Felices de Buelna tras más de un año cerrada. Satisfacción que extendió al hecho de que la plantilla esté trabajando en condiciones "dignas y de seguridad", y lo haga en un proyecto "con buenas perspectivas de futuro".

Eva Díaz Tezanos afirmó que desde Sodercan "hemos pilotado un proyecto en el que hemos creído, y lo hemos hecho con acierto y lo he comprobado hoy, un proyecto sólido e ilusionante por regenerar la economía de Cantabria y contribuir a generar empleo". Añadió que "hemos ido de la mano del grupo inversor porque teníamos el mismo objetivo, reabrir la factoría" en una comarca como la del Besaya que, dijo, "es un empeño personal que vuelva a recuperar el pulso empresarial y de empleo".

La consejera explicó que su visita entra dentro del cumplimiento de su compromiso político de hacer un seguimiento de las inversiones del Gobierno en las industrias de la Comunidad Autónoma. En ese sentido aseguró que el grupo Vela "está cumpliendo escrupulosamente" esos acuerdos.

También tuvo palabras para los trabajadores, "partícipes de que hoy sea una realidad la reapertura de la factoría".

Previamente a la visita Díaz Tezanos mantuvo una reunión con los responsables del grupo Vela, administrador del proyecto industrial, los hermanos Jesús y Martín Vela, y el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio Linares, y lo hizo como máxima responsable de Sodercán, empresa pública que apoyó económicamente la operación para que el grupo cántabro Vela reabriera la antigua Greyco, en San Felices de Buelna, en septiembre, tras haber permanecido año y medio cerrada y en concurso de acreedores.

Sodercán realizó una inversión de 1,2 millones de euros, que unidos al millón de euros que aportó el grupo Vela, han permitido reabrir la empresa en la segunda quincena de septiembre. Sus responsables prevén cerrar 2016 con ventas entre 1,3 y 1,5 millones de euros.

(En el reproductor, palabras de Francisco González y González Linares).

Las instalaciones de la antigua Fundiciones Greyco están en pleno proceso de reforma para convertirse a partir de septiembre en Fundinorte, una planta gestionada por el grupo empresarial Vela que pone el punto de mira en la fundición nodular como plan de futuro para la factoría de San Felices de Buelna. El equipo de mantenimiento de Greyco ya está trabajando en mejorar la planta, junto a trabajadores del grupo Vela. Se han desmantelado los vestuarios, oficinas y baños para reconstruirlos completamente y se estudia una reforma integral de la cubierta, además de revisar cada maquinaria para su puesta a punto cuanto antes. Las carretillas se han llevado a la sede de la empresa matriz para su reparación y entre unos y otros están dando una nueva imagen a las viejas instalaciones, paradas desde hace ya más de año y medio.

Homenaje a Linares

En la actualidad han vuelto al trabajo, además del equipo de mantenimiento, el personal de oficinas y dos trabajadores que habían acabado la prestación por desempleo, como explicó ayer el presidente del Comité, Francisco González, en un homenaje improvisado de la plantilla al alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, que se mostró emocionado, sorprendido y agradecido por el detalle. En total con ocho las personas que han regresado al tajo y se espera la incorporación de más personal, también aquellos que ya no reciban las ayudas del paro o estén próximos a acabarlas, como apoyo a las tareas que se están acometiendo actualmente o la limpieza que será necesaria después.

Las expectativas siguen marcando el mes de septiembre como fecha de apertura, aunque no se descarta que si fuera necesaria atender algún pedido concreto se pudiera hacer antes. La semana que viene responsables del grupo Vela visitarán uno a uno a los clientes, especialmente en Italia, para hacer balance de pedidos y consolidar la relación de Fundinorte con sus pasados, actuales y futuros clientes. Cuando los pedidos se vayan recibiendo se irá incorporando el resto de la plantilla, esperando que pronto vuelva la confianza del mercado a la planta de la recta de la Agüera e incluso se pueda incrementar la actual plantilla.

Lo que está claro es que los trabajadores respiran más tranquilos, más confiados, incluso los escépticos, como señalaba Francisco González. "Todos hemos tenido dudas, pero ahora vemos el futuro más claro, con más esperanza".

También explicó el homenaje rendido a José Antonio González Linares como la persona "que más ha hecho por nosotros y cabeza visible de cuantos han estado a nuestro lado en todo momento". El presidente del Comité de Empresa aseguró que "en muchos momentos ha estado a nuestro lado animándonos, garantizándonos que la solución llegaría, como ha hecho en esta y las anteriores crisis de esta empresa".

González Linares, visiblemente emocionado, tras recuperarse de la sorpresa (porque nada se esperaba y sus concejales habían servido de gancho) aseguró que recibir la placa de la plantilla suponía una "gran satisfacción". Afirmó que "nosotros lo que hemos hecho es colaborar para encontrar una solución, es nuestra obligación, para eso nos han elegido, para mirar por todos". También afirmó que "sois la empresa más castigada de Cantabria, a lo largo de muchos años, pero ahora tengo mucha ilusión porque creo que este será el arranque de verdad, porque la empresa es seria y vosotros los mejores trabajadores de la fundición". Terminó acordándose de las personas que se han perdido por el camino y felicitó a la plantilla porque "habéis sabido luchar hasta el último momento".

(En el reproductor, Francisco González hace un resumen del año de conflicto)

El 19 de enero de 2015 los trabajadores de Fundiciones Greyco convocaron cinco jornadas de huelga por el impago de sus salarios y las malas condiciones de una factoría que desde entonces no ha vuelto a abrir sus puertas, sumida en una crisis que este martes cumple un año sin que se haya alcanzado una solución definitiva.

Desde el pasado 22 de diciembre nada ha cambiado, tras una asamblea en la que los trabajadores mostrarán su intención de participar en la reapertura de la fábrica de San Felices de Buelna para mejorar sus opciones de venta, a la espera de que las negociaciones del Gobierno regional fructificaran y cerrar una solución definitiva. "Mucho se ha dicho desde entonces, pero la realidad es que nadie nos ha dicho nada que no sepamos", decía el presidente del Comité de Empresa, Francisco González, al hacer balance de un año de crisis. Lo hace con la "esperanza" de que en febrero puedan reabrirse las puertas aunque sea solo para dar contestación al interés de sus antiguos clientes italianos, que no quieren depender solo de la otra fundición europea, la francesa.

En ese tiempo han pasado muchas cosas además de los 365 días "que se nos han pasado muy rápidos", decía González: tres manifestaciones, una en Navarra, frente a la central de la que sigue siendo propietaria de Greyco, Frenos Iruña; dos empresarios (uno francés y otro de León) y un grupo inversor interesados por la compra; una decena de reuniones con responsables del Gobierno regional; unas elecciones autonómicas que cambiaron el signo del Ejecutivo; un centenar de días apostados, los trabajadores, en la puerta como medida de protesta; tres robos; más de 2.000 horas de guardia para evitar más intrusiones en la factoría; e innumerables reuniones con los administradores concursales, el Orecla, los empresarios cántabros responsables de un proyecto de reflotamiento de Greyco o la propia Frenos Iruña. Incluso la pérdida de un compañero, "porque la salud se ha resentido tanto como los bolsillos", decía el presidente del Comité de Empresa.

Incontables son las muestras de agradecimiento de todos los trabajadores hacia los negocios, sindicatos y vecinos que les han llevado comida, ayuda en general para sobrellevar un año en el que "los más jóvenes han sido los más perjudicados porque están formando sus familias con el coste que ello tiene". En esa lista hay algunos nombres concretos, como el comité de empresa de la planta Nissan de Los Corrales de Buelna o políticos como el presidente Revilla cuanto estaba en la oposición y el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, incansable en la petición de una solución para sus vecinos. "No quiero dejar a nadie en el tintero, así que nuestro agradecimiento es para cuantos nos dieron su apoyo de una forma u otra y cuantos aún esperan, como nosotros, un feliz desenlace que todos creemos puede llegar muy pronto".

Los trabajadores de Greyco han comenzado la vuelta al trabajo tras más de un año de crisis, reuniéndose en torno a una comida en la que han participado las 53 familias afectadas, antiguos empleados, políticos y sindicalistas, todos cuantos han tenido un "papel principal" en la solución final, según señaló el comité de empresa, organizador de la celebración. Todos disfrutan ya de un verano que terminará con el reinicio de la actividad en septiembre, para convertir Greyco en Fundinorte y llevarla a ser, como dijo Daniel San Miguel, secretario general del Metal de CCOO, en "una de las mejores fundiciones de Europa si no la mejor".

Fue uno de los invitados principales, junto al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, los alcaldes de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, Los Corrales, Josefina González, y de Cartes, Agustín Molleda, representantes sindicales como María Jesús Cedrún o de los comités de empresas de Buelna, "una representación de los que no nos abandonaron durante la larga crisis, la mayoría presentes, otros no pudieron estar pero les estamos igualmente agradecidos", dijo Francisco González, presidente del comité de Greyco, visiblemente emocionado.

Como lo estaba también Miguel Ángel Revilla, quien no dudó en afirmar que "hoy es uno de los días más felices de mi vida". El presidente recordó el viaje a Pamplona con los trabajadores para reivindicar una solución, "pero al final  hemos conseguido volver a abrirla", en referencia a Greyco. Terminó teniendo palabras para uno de los trabajadores de la plantilla fallecido en ese proceso y para los empleados de Greyco, "verdaderos responsables de que se haya conseguido una solución".

También incidió en ello Daniel San Miguel al recordar que "aún quedan flecos que cerrar, pasos que dar y aspectos que mejorar", pero confió en que la fundición de la recta de la Agüera termine siendo "la mejor de Europa".

A los postres Francisco González también tuvo palabras para el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, por su "apoyo incondicional, porque sin el Greyco estaría cerrado", dijo.

La comida tuvo lugar en el centro multiusos de Tarriba, en San Felices de Buelna, donde se reunieron más de 200 personas, felices "porque el camino ha sido largo, y aunque nos queda algo de desconfianza tras tantos años sufriendo, todos esperamos que esta vez sea la definitiva", apuntaban las mujeres, familias que también tuvieron mención por parte de los políticos.

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