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La Guardia Civil investiga un posible envenenamiento de perros en Los Corrales

28 Nov 2019
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Beatriz Saro en su Casa de Menta Beatriz Saro en su Casa de Menta

(En el reproductor declaraciones de la denunciante).

Beatriz Saro no sale de su asombro, indignada como está por el envenenamiento que han sufrido los perros de tránsito que alberga en su hogar, la Casa de Menta, una protectora de animales en pleno casco urbano de Los Corrales de Buelna, muy cerca del centro de salud. En noviembre denunció ese envenenamiento ante la Guardia Civil y ya hay dos personas, vecinos de Los Corrales de Buelna, investigadas como supuestos autores de un delito relativo a la protección de la Flora, Fauna y Animales Domésticos, al considerar que pudieran haber arrojado comida impregnada con veneno para ser comida por perros a esa casa.

Beatriz empezó a sospechar que algo pasaba con la muerte del primer perro, Zeus. En agosto estuvo muy enfermo pero lo achacaron a un envenenamiento fortuito. Se recuperó bien pero en septiembre volvió a enfermar aún más gravemente y solo hubo tiempo de llevarle al veterinario para que no sufriera. La muerte de una segunda perra desató todos los temores pero también trajo indicios de lo que estaba sucediendo. El veterinario informó a Beatriz de que la muerte se había debido a una hemorragia interna provocada por la ingesta de cristales y comida envenenada con anticoagulante.

"Nos estaban envenenando a todos los perros poco a poco", decía Beatriz. A su regreso a la Casa de Menta hizo analizar a todos los perros y todos presentaban el mismo mal, a ninguno le coagulaba la sangre con lo que cualquier herida podía ser mortal.

Se revisó todo el patio delantero de la casa, que da a la calle Santa Ana, y se detectó raticida envuelto en pan de molde y cristales minúsculos, se supone, decía, para provocar heridas y que se desangraran. Cualquier juego entre los perros, cualquier pequeño roce podía acarrearles la muerte. Con ese descubrimiento puso cámaras en su casa "y logré grabar l que estaba pasando".

En noviembre puso el caso en manos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Torrelavega, comenzó una investigación que ahora espera que se resuelva "con una fuerte condena, eso es lo que espero". Dos protectoras se han mostrado como perjudicadas y una tercera se ha personado como acusación particular en el proceso abierto.

Beatriz ha preguntado al resto de sus vecinos, y todos la han dado ánimos. Incluso otra vecina, con cuatro perros, también la ha explicado que una de sus perras murió envenenada recientemente.

En casa tenemos tres perros fijos, los nuestros, y durante horas puede haber en tránsito otros seis o siete como mucho, hacemos una labor importante y los vecinos nos han alabado muchas veces por ello, todos menos uno, que parece que tiene un problema con nosotros", dijo. De hecho, las indagaciones de los agentes determinaron que podía estar relacionado lo sucedido con un hombre y una mujer, vecinos de la localidad, y con algún tipo de enemistad con la persona denunciante. "El problema es que parece que se han vengado con los pobres animales".

En el lugar de los hechos los Guardias Civiles encargados de la investigación pudieron recoger diferentes pruebas, entre ellas restos que pudieran ser de veneno. Estos restos han sido remitidos al Laboratorio de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil para su análisis. Finalmente en el día de ayer se han instruido diligencias en calidad de investigados al hombre y mujer reseñados, al considerarlos presuntos autores de los hechos relatados.

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