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Artículos por fecha: Miércoles, 26 Diciembre 2018

Los Corrales de Buelna quiere cambiar su imagen, dar colorido a zonas degradadas o olvidadas en la periferia, y para ello ha aprovechado a algunos de sus artistas plásticos más reconocidos. A la cabeza, Sandra Suárez, una de las corraliegas más apreciada en el panorama internacional por sus creaciones. Junto con otros dos compañeros, Víctor Gómez y Julio Martín, han empezado por llenar de color las paredes del paso subterráneo de la Autovía de la Meseta que soporta la carretera que comunica Los Corrales de Buelna con Collado de Cieza y el barrio de La Cuesta. De momento Sandra ha optado por dos grandes murales de más de tres metros de alto que representarán una escena de la naturaleza del norte: en un lado un ciervo, en el otro un lobo. Al otro lado del túnel Julio Martín prepara un diseño abstracto que llamará la atención por sus líneas y colores. Víctor Gómez está ayudando a Sandra Suárez en un proyecto que surgió de los tres, pero por separado.

Tenían la misma idea, dar color a zonas menos favorecidas de Los Corrales de Buelna, alejadas del centro, "donde siempre se concentran los proyectos de este tipo", decía Sandra. Por separado presentaron proyectos al Ayuntamiento y desde el Consistorio se acogió desde el primer momento la idea, poniendo con común con sus promotores los proyectos presentados. Como compañeros que son, los tres creadores enseguida se pusieron de acuerdo para poner en marcha esa iniciativa.

El problema vino después, la lenta burocracia que ha limitado de momento su campo de acción. Los lugares a los que han echado el ojo son muchos, pero los permisos necesarios están frenando la expansión de los murales. ADIF o Viesgo han sido algunas de las entidades propietarias de paredes que aún no han dado su consentimiento para decorar algunas zonas de Los Corrales de Buelna. El primero en dar luz verde ha sido el Ministerio de Fomento y se han puesto manos a la obra inmediatamente, con la intención de terminar antes de que acabe el año sus primeros grandes murales.

A partir de ahí, a esperar nuevos permisos, mientras invitan a los vecinos a proponer ideas y ceder muros y paredes, ya en una calle olvidada o la fachada de un edificio, siempre y cuando se cuente con las firmas de todos y cada uno de los propietarios.

"Estoy encantada de poder trabajar en mi pueblo, de dar vistosidad a zonas que necesitan color, vida, y me gustaría poder seguir con este proyecto en muchos otros lugares", decía Sandra Suárez.

Publicado en Últimas noticias