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La suerte llega a Arenas de Iguña gracias a unas gemelas

22 Dic 2018
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La familia premiada en el Casón de la Marquesa La familia premiada en el Casón de la Marquesa

¿Quién ha dicho que los niños no vienen con un pan debajo del brazo? Algunos vienen incluso con un premio en diferido, tres años después de su nacimiento. Eso lo tienen claro María Amor y José Luis, los padres de unas gemelas que ayer repartieron entre toda la familia 825.000 euros del segundo premio, el 21.015, el 2 de octubre de 2015, fecha de nacimiento de sus dos hijas. Siete décimos como siete soles, comprados en Almansa, Albacete, cada uno premiado con 125.000 euros y repartidos entre padres, hermanas, tíos y abuela, Carmen, que ayer no bajaba de la "nube". Una familia conocida y querida en los valles de Iguña y Buelna que ayer se reunió en torno a la mesa del Casón de la Marquesa para celebrar que 'el mayor premio es compartirlo'.

María Amor Mora y José Luis García no han tenido que esperar demasiado para comprobar que su intuición era buena. Nada más nacer las niñas decidieron comprar un décimo con la fecha del nacimiento, el 21.015. El primer problema surgió cuando comprobaron que solo se vendía en una administración de lotería de Almansa. Francisco, el recién estrenado abuelo echó un órdago, si hay que ir, se va, ¿qué son 720 kilómetros para un abuelo?, nada. Cogió a su mujer y el coche y se plantó en el pueblo albaceteño. "Muy bonito, por cierto", dice al resto de la familia, porque hasta ahora son los únicos que conocen la localidad desde la que partió la lluvia de dinero.

Los dos últimos años los décimos se compraron online. Y como el primer día, los siete décimos se repartieron entre la familia. El primero a la abuela, "el premio que más ilusión me hace", decía Maria Amor. Dos para los padres respectivos, para las hermanas y una tía que además es madrina de una de las niñas. 125.000 euros por décimo, miles de euros y de sueños por cumplir, algunos tan claros como los de María Amor y José Luis. "Llevábamos tiempo haciendo números para comprar una casita y ahora creo que nos vamos a decidir", decía José Luis con la sonrisa de quien ya se ve con la llave de su nuevo hogar en la mano. Como buena ama de casa María Amor se guarda sus intenciones mirando de reojo a sus gemelas, Jana y Olaia, cansadas un poco del revuelo que se había montado a su alrededor sin saber muy bien por qué. Miran el mundo desde su trona, sin saber que ya todos recordarán la fecha de su cumpleaños para siempre.

Lo más curioso es que es una familia intuitiva. Tuvieron claro que había que comprar ese décimo, pero también intuyeron que el sábado de la lotería iba a ser especial. José Luis se levantó con un fuerte picor en la mano derecha. "Mira que notaba mucho calor en la mano y me acordé de lo que siempre me decía mi madre, que si te pica la mano derecha es que vas a recibir dinero". Y se cumplió. Desde primera hora puso la radio en su trabajo y cuando salió el segundo premio se quedó paralizado. "No lo había oído bien así que llamé a mi mujer para comprobarlo". Ella estaba a otras cosas "pero cuando le dije que me había parecido que había caído el número de las niñas lo comprobó y se echó a llorar". No era para menos. La esquiva suerte había llamado a su casa. "Nunca habíamos tenido un premio y tampoco somos de mucho jugar, así que aún no me lo puedo creer", decía María Amor. Entre llamada y llamada esperó en casa a un José Luis que tuvo que armarse de valor para que se acabara la jornada de trabajo y poder celebrarlo a lo grande.

Mucho antes incluso lo sabía la abuela, Carmen Pardo. A las cuatro de la mañana se despertó sabiendo que algo iba a pasar, preocupada, porque a sus 84 años las cosas son así. "Pensé que era por todo lo que tenía que hace para preparar la cena de Navidad con la familia, pero ya ve". Amable, como todos, cuenta cómo se enteró. "Me llamaron a media mañana, que llevaba yo mucho rato levantada, y me dijeron no sé qué de la lotería que no sabía si me estaban pidiendo dinero o me lo estaban ofreciendo". Cuando cayó en la cuenta se subió a una "nube", como ella dice, de la que en la comida aún no se había bajado. "¿Qué voy a hacer yo con el dinero, pues repartirlo supongo, qué voy a hacer ya con ello?". Ni sabe ni le importa demasiado cuánto le ha tocado, "que yo con los euros no me arreglo mucho". Cuando sepa que son casi 21 millones de pesetas bajará seguro de la nube. Lo cierto es que a toda la familia le hace especial ilusión que Carmen haya vivido ese momento. Quizá por eso la familia estaba disfrutando a lo grande, atendiendo a cuentos les preguntábamos, encantados de contar su historia.

Allí estaba también el alcalde, Pablo Gómez, conocedor de las familias agraciadas y encantado con la noticia. "Siempre queda algo en el pueblo, aunque solo sea la felicidad de esta joven pareja", decía. Ya había avisado en casa, "otra vez llego tarde pero no por un accidente o un fuego", esta vez era una buena noticia. Seguro de que también llegará al barrio de Santián, en Los Corrales de Buelna, de donde es parte de esa familia. De hecho María Amor y José Luis también son conocidos por participar en el Grupo de Danzas Entremontañas Virgen de la Cuesta, de Los Corrales de Buelna.

Pasadas de largo las tres de la tarde lograron ponerse a comer, ya sin micrófonos ni cámaras por medio. Lo tenían claro, iban a seguir comprando el número pero "algún año nos acercaremos a Almansa". ¿Quién ha dicho que los niños no vienen con un pan debajo del brazo? Algunas vienen incluso con una panadería.