Los andarines de Coo entrevistados en A los 4 Vientos

20 May 2013
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Así es la prueba de `Los 10.000 de El Soplao´. Hay quien se toma la modalidad `marcha a pie´ como un paseo sin prisa y quien conociendo sus posibilidades, pretende mejorar su marca anterior y lograr un buen tiempo.

La gran sorpresa de esta año, dejando a un lado el triunfo de Ramón González y Alberto Fernández en `ultramaratón´ y `BTT´ ha sido que dos vecinos de Coo han brillado a gran altura por diferente motivo.

Así nos lo contaron en el programa A los 4 Vientos el lunes 20 de mayo de 2013.

Santiago Sañudo, segundo en la marcha a pie con un tiempo de 6 horas y 55 minutos. El año pasado, algo mejor preparado, firmó 6 horas y 20 minutos.

A sus 34 años, Santi puede presumir de fortaleza física con 1,85 metros de altura y casi 100 kilos de peso. Se dedica al cuidado de sus más de 300 vacas tudancas en Coo y a la caza mayor en su tiempo libre. "No cuida la comida ni me preparo para esto". Era su tercera participación en la prueba y aunque reconoce divertirse asegura que sus grandes pasiones son las vacas tudancas y la caza. "Al igual que mi padre, Avelino, con los ojos cerrados, por el sonido del campano, puedo distinguir cualquier vaca de mi propiedad y la gran mayoría del resto de ganado de la comarca".

Héctor Bretones, de 22 años, único participante que logró terminar la prueba realizando el recorrido de principio a fin en albarcas.

Héctor es un joven ganadero de 22 años. Vive en Coo y a pesar de haber estudiado un módulo de electromecánica en La Salle, mientras espera su oportunidad laboral cuida sus cabras en el caserío de la Puentecía donde también ayuda a su padre. Nunca ha practicado ningún deporte a nivel de competición, pero sus tareas diarias le obligan a mantenerse en plena forma como lo pudo demostrar ya el año pasado en esta misma prueba: logró terminar en el puesto 41 con un tiempo de 7 horas y 41 minutos. Para la presente edición quiso ir más lejos en su desafío: realizar todo el recorrido en albarcas. Lo ha logrado y además en un magnífico tiempo de 8 horas y 50 minutos. A la llegada sólo se quejaba de malestar estomacal porque bebió mucha agua, pero siempre de los regatos y sobre la marcha para evitar paradas. Además decidió no llevar mochila "quería dejar claro que no transportaba otro calzado oculto". Tampoco iba muy abrigado, salió en camiseta de manga corta y en algún momento pasó mucho frío.

Su preparación tampoco ha sido muy larga, "en enero conseguí las albarcas, hechas de abedul por Nando, el albarquero de Coo, ya retirado, que las tenía hechas de hace tiempo. Las pusimos tarugos de escajo, para segurar la duración."

Según cuenta, ha tenido la sensación de ser muy seguido y valorado por todos y que mucha gente estaba pendiente de él pensando que no lograría terminar.

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