(En el reproductor, palabras de Francisco González y González Linares).

Las instalaciones de la antigua Fundiciones Greyco están en pleno proceso de reforma para convertirse a partir de septiembre en Fundinorte, una planta gestionada por el grupo empresarial Vela que pone el punto de mira en la fundición nodular como plan de futuro para la factoría de San Felices de Buelna. El equipo de mantenimiento de Greyco ya está trabajando en mejorar la planta, junto a trabajadores del grupo Vela. Se han desmantelado los vestuarios, oficinas y baños para reconstruirlos completamente y se estudia una reforma integral de la cubierta, además de revisar cada maquinaria para su puesta a punto cuanto antes. Las carretillas se han llevado a la sede de la empresa matriz para su reparación y entre unos y otros están dando una nueva imagen a las viejas instalaciones, paradas desde hace ya más de año y medio.

Homenaje a Linares

En la actualidad han vuelto al trabajo, además del equipo de mantenimiento, el personal de oficinas y dos trabajadores que habían acabado la prestación por desempleo, como explicó ayer el presidente del Comité, Francisco González, en un homenaje improvisado de la plantilla al alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, que se mostró emocionado, sorprendido y agradecido por el detalle. En total con ocho las personas que han regresado al tajo y se espera la incorporación de más personal, también aquellos que ya no reciban las ayudas del paro o estén próximos a acabarlas, como apoyo a las tareas que se están acometiendo actualmente o la limpieza que será necesaria después.

Las expectativas siguen marcando el mes de septiembre como fecha de apertura, aunque no se descarta que si fuera necesaria atender algún pedido concreto se pudiera hacer antes. La semana que viene responsables del grupo Vela visitarán uno a uno a los clientes, especialmente en Italia, para hacer balance de pedidos y consolidar la relación de Fundinorte con sus pasados, actuales y futuros clientes. Cuando los pedidos se vayan recibiendo se irá incorporando el resto de la plantilla, esperando que pronto vuelva la confianza del mercado a la planta de la recta de la Agüera e incluso se pueda incrementar la actual plantilla.

Lo que está claro es que los trabajadores respiran más tranquilos, más confiados, incluso los escépticos, como señalaba Francisco González. "Todos hemos tenido dudas, pero ahora vemos el futuro más claro, con más esperanza".

También explicó el homenaje rendido a José Antonio González Linares como la persona "que más ha hecho por nosotros y cabeza visible de cuantos han estado a nuestro lado en todo momento". El presidente del Comité de Empresa aseguró que "en muchos momentos ha estado a nuestro lado animándonos, garantizándonos que la solución llegaría, como ha hecho en esta y las anteriores crisis de esta empresa".

González Linares, visiblemente emocionado, tras recuperarse de la sorpresa (porque nada se esperaba y sus concejales habían servido de gancho) aseguró que recibir la placa de la plantilla suponía una "gran satisfacción". Afirmó que "nosotros lo que hemos hecho es colaborar para encontrar una solución, es nuestra obligación, para eso nos han elegido, para mirar por todos". También afirmó que "sois la empresa más castigada de Cantabria, a lo largo de muchos años, pero ahora tengo mucha ilusión porque creo que este será el arranque de verdad, porque la empresa es seria y vosotros los mejores trabajadores de la fundición". Terminó acordándose de las personas que se han perdido por el camino y felicitó a la plantilla porque "habéis sabido luchar hasta el último momento".

(En el reproductor, Francisco González hace un resumen del año de conflicto)

El 19 de enero de 2015 los trabajadores de Fundiciones Greyco convocaron cinco jornadas de huelga por el impago de sus salarios y las malas condiciones de una factoría que desde entonces no ha vuelto a abrir sus puertas, sumida en una crisis que este martes cumple un año sin que se haya alcanzado una solución definitiva.

Desde el pasado 22 de diciembre nada ha cambiado, tras una asamblea en la que los trabajadores mostrarán su intención de participar en la reapertura de la fábrica de San Felices de Buelna para mejorar sus opciones de venta, a la espera de que las negociaciones del Gobierno regional fructificaran y cerrar una solución definitiva. "Mucho se ha dicho desde entonces, pero la realidad es que nadie nos ha dicho nada que no sepamos", decía el presidente del Comité de Empresa, Francisco González, al hacer balance de un año de crisis. Lo hace con la "esperanza" de que en febrero puedan reabrirse las puertas aunque sea solo para dar contestación al interés de sus antiguos clientes italianos, que no quieren depender solo de la otra fundición europea, la francesa.

En ese tiempo han pasado muchas cosas además de los 365 días "que se nos han pasado muy rápidos", decía González: tres manifestaciones, una en Navarra, frente a la central de la que sigue siendo propietaria de Greyco, Frenos Iruña; dos empresarios (uno francés y otro de León) y un grupo inversor interesados por la compra; una decena de reuniones con responsables del Gobierno regional; unas elecciones autonómicas que cambiaron el signo del Ejecutivo; un centenar de días apostados, los trabajadores, en la puerta como medida de protesta; tres robos; más de 2.000 horas de guardia para evitar más intrusiones en la factoría; e innumerables reuniones con los administradores concursales, el Orecla, los empresarios cántabros responsables de un proyecto de reflotamiento de Greyco o la propia Frenos Iruña. Incluso la pérdida de un compañero, "porque la salud se ha resentido tanto como los bolsillos", decía el presidente del Comité de Empresa.

Incontables son las muestras de agradecimiento de todos los trabajadores hacia los negocios, sindicatos y vecinos que les han llevado comida, ayuda en general para sobrellevar un año en el que "los más jóvenes han sido los más perjudicados porque están formando sus familias con el coste que ello tiene". En esa lista hay algunos nombres concretos, como el comité de empresa de la planta Nissan de Los Corrales de Buelna o políticos como el presidente Revilla cuanto estaba en la oposición y el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, incansable en la petición de una solución para sus vecinos. "No quiero dejar a nadie en el tintero, así que nuestro agradecimiento es para cuantos nos dieron su apoyo de una forma u otra y cuantos aún esperan, como nosotros, un feliz desenlace que todos creemos puede llegar muy pronto".

Los trabajadores de Greyco han comenzado la vuelta al trabajo tras más de un año de crisis, reuniéndose en torno a una comida en la que han participado las 53 familias afectadas, antiguos empleados, políticos y sindicalistas, todos cuantos han tenido un "papel principal" en la solución final, según señaló el comité de empresa, organizador de la celebración. Todos disfrutan ya de un verano que terminará con el reinicio de la actividad en septiembre, para convertir Greyco en Fundinorte y llevarla a ser, como dijo Daniel San Miguel, secretario general del Metal de CCOO, en "una de las mejores fundiciones de Europa si no la mejor".

Fue uno de los invitados principales, junto al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, los alcaldes de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, Los Corrales, Josefina González, y de Cartes, Agustín Molleda, representantes sindicales como María Jesús Cedrún o de los comités de empresas de Buelna, "una representación de los que no nos abandonaron durante la larga crisis, la mayoría presentes, otros no pudieron estar pero les estamos igualmente agradecidos", dijo Francisco González, presidente del comité de Greyco, visiblemente emocionado.

Como lo estaba también Miguel Ángel Revilla, quien no dudó en afirmar que "hoy es uno de los días más felices de mi vida". El presidente recordó el viaje a Pamplona con los trabajadores para reivindicar una solución, "pero al final  hemos conseguido volver a abrirla", en referencia a Greyco. Terminó teniendo palabras para uno de los trabajadores de la plantilla fallecido en ese proceso y para los empleados de Greyco, "verdaderos responsables de que se haya conseguido una solución".

También incidió en ello Daniel San Miguel al recordar que "aún quedan flecos que cerrar, pasos que dar y aspectos que mejorar", pero confió en que la fundición de la recta de la Agüera termine siendo "la mejor de Europa".

A los postres Francisco González también tuvo palabras para el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, por su "apoyo incondicional, porque sin el Greyco estaría cerrado", dijo.

La comida tuvo lugar en el centro multiusos de Tarriba, en San Felices de Buelna, donde se reunieron más de 200 personas, felices "porque el camino ha sido largo, y aunque nos queda algo de desconfianza tras tantos años sufriendo, todos esperamos que esta vez sea la definitiva", apuntaban las mujeres, familias que también tuvieron mención por parte de los políticos.

Los trabajadores de Fundiciones Greyco se preparan para un futuro cada vez más incierto, tras la última reunión mantenida este viernes ante el Orecla con la dirección de la planta de San Felices de Buelna, que solo ha servido para dejar claro que las posturas de unos y otros están cada vez más lejanas y que la paciencia de los trabajadores está al límite, como quedó demostrado con las imprecaciones que lanzaron a los directivos al salir de esa reunión. La plantilla seguirán en huelga durante la próxima semana, después de que la segunda reunión con Frenos Iruña terminara sin ningún tipo de acuerdo, "peor aún que la primera", aseguró el presidente del Comité de Empresa, Francisco González, enfadado como el resto de la plantilla por la "nula disposición de los empresarios a llegar a ningún tipo de acuerdo".

Un enfado que manifestaron los trabajadores en Santander, increpando a los directivos al salir del Orecla, apoyados en algunos casos por vecinos de la capital de Cantabria que se solidarizaban con la reclamación, a gritos, de los salarios adeudados y un plan de viabilidad de garantice un futuro "cada vez más incierto y difícil" para Greyco, como relataba González.

Si en la primera reunión se propuso por la dirección pagar el salario y la extraordinaria de diciembre antes de esta semana, este viernes la propuesta fue hacerlo antes de que termine febrero siempre que los trabajadores desistan de la huelga, vuelvan a trabajar y se permita sacar piezas de la factoría de San Felices de Buelna. Algo "innegociable" para los trabajadores. El presidente del comité recordó que sus pretensiones son las mismas que hace una semana, cobrar los salarios atrasados "y aún más importante" un plan de viabilidad que garantice el futuro de la planta de la recta de la Agüera.

Pero reconoció que en los últimos días se "acrecienta" un problema que les preocupa sobre manera. González acusó a Frenos Iruña de "falta de responsabilidad con la factoría y con sus trabajadores", afirmando que "son los jefes para lo bueno, pero no para lo malo, lo son para apropiarse de máquinas y productos, pero no para asumir sus deudas con nosotros". "Cuando llegaron afirmaron que nunca nos quedaríamos sin cobrar, y que si las cosas iban mal plantarían cara reconociendo la imposibilidad de seguir adelante", recordó, "pero en realidad una buena parte de los últimos meses hemos vivido entre retrasos y fraccionamiento del cobro, y nadie está dando la cara sobre los problemas de la planta".

Por lo demás también explicó que ante el Orecla tampoco se llegó a un acuerdo sobre el último Expediente de Regulación de Empleo propuesto por Frenos Iruña, con lo que el tema llegará a la Justicia para que decida sobre unas condiciones impugnadas por la representación sindical.

Para terminar Francisco González anunció que ya preparan una manifestación para el próximo sábado entre Los Corrales de Buelna y San Felices de Buelna. Aún no hay detalles de esa manifestación pero el día ya está confirmado y todo apunta a que se desarrollará entre los ayuntamientos de ambos pueblos, recorriendo toda la recta de la Agüera.

Tampoco descartan llevar a la capital de Cantabria su reivindicación en los próximos días.

(Declaraciones de Francisco González a Radio Valle de Buelna).

La cuarta reunión ante el Orecla de los representantes de la dirección y trabajadores de Fundiciones Greyco terminó como las anteriores, sin ningún acuerdo. Y como las otras tres, la distancia entre Frenos Iruña, la propietaria de la planta, y los trabajadores se ha agrandado aún más. La dirección llegó a ofrecer dejar la factoría en manos de los trabajadores si estos se unen y asumen la responsabilidad total de la situación actual de la fábrica de piezas de automoción, deudas y compromisos económicos incluidos, como la hipoteca cercana al millón que se generó al comprar la planta. Así lo explicó el presidente del comité de empresa, Francisco González, convencido de que Greyco sucumbe ante la "falta absoluta" de interés negociador por parte de Frenos Iruña.

Avanzó que el lunes acudirán a la sesión del Parlamento de Cantabria para recordar a los diputados una situación que también será motivo de un punto del orden del día.

Y anunció que mantendrán la huelga durante los próximos días, lo mismo que las concentraciones diarias a la puerta de la factoría de la recta de la Agüera de San Felices de Buelna.

Interés de una empresa francesa

Por lo demás, en ese largo proceso ha llamado la atención de los trabajadores el interés por su situación mostrado por la empresa NDC Foundry, uno de los principales competidores de Greyco en Francia. La empresa quiso comprar Greyco en 2008, como una buena oportunidad para integrar la planta en una actividad que se encontraba en pleno crecimiento. En ese momento, en 2008, hicieron lo posible por hacerse con la factoría cántabra, pero el intento no fraguó. Desde la empresa francesa reconocen "entender que el equipo de Sodercan pudiera tener respeto a la venta de Greyco a un competidor francés", y se terminó eligiendo otra solución.

"Somos fundidores y sabemos cuáles son las duras condiciones de trabajo ​​en una fundición y por eso apoyamos a los trabajadores de Greyco, y tenemos intención de ponernos en contacto con la dirección para interesarnos sobre cómo mantener juntos este negocio", aseguraban ayer mismo desde la empresa francesa.

Los trabajadores de Fundiciones Greyco se confabularon este martes para, una vez más, echar el resto en el nuevo proyecto de futuro de la factoría de San Felices de Buelna. Tras conocer el acuerdo entre el Gobierno regional y el grupo inversor Urdaneta Capital para reabrir la fábrica en septiembre se reunieron en asamblea para conocer los detalles principales de ese acuerdo y planificar los próximos pasos a dar. Ilusionados pero cautos, esperan recibir los sueldos atrasados y que antes de diciembre todos puedan volver al trabajo, sabiendo que eso dependerá de la carga productiva que vayan recuperando en los próximos meses. Y se preparan para afrontar nuevos retos adelantados por los nuevos empresarios, como ampliar su campo de acción, las piezas de automoción, a la línea blanca y ascensores. Algo que, si todo va bien, duplicará la plantilla en los próximos años.

El secretario general de Industria de CCOO, Daniel San Miguel, fue el encargado de dar las explicaciones y responder a las dudas de una plantilla "que ha sabido leer perfectamente su papel en este conflicto, algo que ha tenido un gran peso en el acuerdo alcanzado finalmente", aseguró.

"¿Cobraremos, cuándo nos reincorporaremos, en qué condiciones de salario y jornada, cuál será el futuro de la planta?". Preguntas centradas en saber qué va a pasar de aquí a septiembre y de ahí en adelante, cuestiones por resolver en las próximas semanas que se repetían en la asamblea y que tendrán respuesta en breve. "Ahora nos toca llegar a un acuerdo laboral con los administradores concursales y la empresa que se hace cargo de Greyco y pensar en la progresiva reincorporación de los trabajadores", decía San Miguel, el "escenario de aquí a septiembre" en el que no se prevé ningún contratiempo "al contar con la subrogación de todos los trabajadores con las condiciones salariales que marca el convenio regional del sector".

En ese campo el sindicalista apuntó que en la actualidad los trabajadores están atravesando un proceso de reclamaciones salariales en el que ha recaído una sentencia que les da la razón en los atrasos desde 2013, por lo que ser

Los nuevos empresarios tienen margen de acción hasta diciembre. Hasta entonces está firmado un Expediente de Regulación de Empleo de suspensión que da cierta flexibilidad a la dirección para ir incorporando trabajadores acorde a la carga productiva que se vaya manejando. Eso sí, con la esperanza de que al término de ese expediente todos estén en plantilla de nuevo.

El secretario general de Industria está convencido de que el proyecto es "solvente", con empresarios que ya han desempeñado tareas de dirección en grandes empresas, con experiencia suficiente para reflotar la planta. No en vano llevan trabajando en ese proyecto cerca de un año, recordó San Miguel, que incidió en que "incluso han puesto dinero de sus bolsillos para que los clientes sigan confiando en Greyco". "Si viéramos lagunas podríamos dudar, pero lo que vemos es un proyecto sólido", afirmó.

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Francisco González, habló de cautela por las "experiencias anteriores marcadas por constantes decepciones", pero también de esperanza en el futuro. "Somos la parte de la cuerda por donde se suele romper, así que nos toca confiar en que esta vez sea la hora de empresarios serios con un proyecto de futuro".

Sobre la reapertura en septiembre aseguró que las instalaciones precisan de una revisión, de un "repaso" del equipo de mantenimiento, pero precisó que están preparados para iniciar la producción. Los hornos están preparados para tomar temperatura y los trabajadores también. "Si no surge alguna sorpresa, estamos listos", dijo.

Izquierda Unida de Cantabria ha exigido al Gobierno PRC-PSOE que intervenga en el conflicto laboral y social que viven los trabajadores de Fundinorte (antigua Greyco), tras haber recibido las cartas de despido hace una semana.

El candidato de IU a la Presidencia de Cantabria, Israel Ruiz Salmón, se ha expresado así ante “el continuo olvido y maltrato”, según afirma, de la plantilla de la empresa con sede en San Felices de Buelna y que a partir del 1 de febrero, se iniciará el plazo de un mes para que encontrar inversor antes de la liquidación.

“Los trabajadores, muchos de ellos en la franja de edad entre los 50 y la jubilación, lo único que quieren es poder acabar su vida laboral en condiciones dignas y son los principales interesados en que la producción siga adelante sea como sea”, explicaba Ruiz Salmón, quien ha seguido esta historia de cerca, participando también en la concentración que la plantilla realizó el pasado mes de noviembre a las puertas del Parlamento.

Para el cabeza de lista de IU, la situación de Fundinorte es un “claro ejemplo” del “descuido intencionado” que por parte de los sucesivos gobiernos de Cantabria se ha realizado “con ésta y con otras fábricas de la comunidad”, pese a ser una empresa cuya actividad tiene demanda.

Sin embargo, para Ruiz Salmón, “la gestión política de este gobierno –y los anteriores- sobre el devenir de esta empresa y sus trabajadores no ha podido ser peor, con inyecciones millonarias de dinero y sin control alguno, y parece que quieren dejar morir la fundición, dejando en la calle a las 50 personas que trabajan allí, muchas de ellas durante décadas y que son las que han mantenido viva la actividad”.

Desde IU ven este ejemplo como “una muestra más” de la desindustrialización que con los años está viviendo la comarca del Besaya “sin respuesta de los Ejecutivos autonómico y estatal” y que “implica tomar decisiones valientes”, como la que se está planteando con Alcoa por una parte de la sociedad que propone su nacionalización por su “interés general”.

El candidato de IU ha contextualizado este escenario en uno más global y que afecta a otros sectores, como el de las comunicaciones, y que en Cantabria podría afectar a una plantilla de 30 trabajadores, según apuntaban desde el sindicato UGT.

“Vivimos una época en el que las empresas abocan a los trabajadores al “sálvese quien pueda” y, por ello, es más necesario que nunca la intervención de gobiernos comprometidos, no sólo con la creación de empleo y su mantenimiento, sino con la ampliación y preservación de los derechos laborales que han sido fuertemente esquilmados en la última década de crisis y con dos reformas laborales lesivas”, sentenciaba.

 

Las reiteradas negativas de Sodercan a convocar una reunión a tres bandas para encontrar una salida de futuro para Fundinorte (antigua Greyco) han llevado al Comité de Empresa de la factoría de San Felices de Buelna a plantarse y hacerse oír. Especialmente cuando se han enterado de que expresamente ese comité no ha sido invitado a la cita que el lunes 16 de julio sentará a la misma mesa a representantes del Gobierno regional, empresarios y sindicalistas.

En principio Sodercan considera que los secretarios generales de UGT y CCOO son suficiente representación de los trabajadores, algo que no solo han rechazado desde el Comité de Empresa de Fundinorte, sino también desde CCOO, que ya ha advertido que no estará en esa reunión si no está el único órgano colegiado que representa a los trabajadores, ese comité.

De momento, y si no cambian las cosas esta semana, la plantilla se ha auto invitado y se plantará a primera hora del lunes en la puerta de Sodercan, pidiendo, una vez más, explicaciones al Gobierno regional sobre el por qué no se pueden ver las caras con empresarios y el organismo público.

Este miércoles los trabajadores se reunieron en la sede de CCOO en Los Corrales de Buelna para analizar las razones que han llevado al Gobierno a no convocarles a esa cita y determinar su respuesta.

Recordaron que llevan desde principios de año reclamando esa reunión a tres bandas, "el mismo tiempo que algunos de nuestros trabajadores llevan sin ningún tipo de prestación, familias enteras sin recursos desde febrero, cuando menos es para pensárselo y mostrar un mínimo de humanidad", decía el presidente del comité, Francisco González. Y avisó de que en poco más de un mes las prestaciones se acabarán para la mayoría de la plantilla. Con lo que la paciencia se acaba a la misma velocidad.

"Nadie nos explica el por qué no podemos sentarnos todos a la misma mesa", decía González al explicar el enfado por no estar convocados este lunes: "está muy bien que estén los sindicatos pero nosotros nos bastamos para representar a los trabajadores, entre otras cosas porque somos los que mejor conocemos la situación".

"Nosotros no nos escondemos y queremos la verdad, si se puede reflotar la fábrica bien, si no, que lo digan, pero lo cierto es que lo que parece es que algo nos ocultan cuando no nos convocan".

Una reunión a tres bandas que ha pedido incluso el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, implicado en un proceso que parece enquistado.

A la asamblea de Fundinorte acudieron por CCOO Daniel San Miguel y César Conde. El primero, secretario general de la Federación de Industria de CCOO de Cantabria, reconoció no entender tampoco la situación y adelantó que el sindicato no estará en la reunión del lunes si no está el comité. "Nosotros estamos para asesorar y presentar iniciativas pero el órgano de representación es el comité", dijo.

Incidió en que desde enero se está pidiendo esa reunión y "la situación desde entonces ha empeorado, sobre todo la situación de trabajadores sin desempleo". En ese sentido adelantó que se ha logrado un acuerdo con la dirección de la empresa para que abonen los salarios que se les adeuda a los trabajadores a finales de esta semana. Coincidió con González al señalar que "si hay futuro para la planta mejor y si no que nos lo digan ya porque los trabajadores pueden tener expectativas de encontrar otros empleos pero no así, porque no pueden hacer nada, de lo contrario perderían todos sus derechos" adquiridos a lo largo de su vida laboral en la antigua Greyco. Finalizó pidiendo una reunión "para que los trabajadores no paguen los platos rotos de esta situación".

Francisco González cerró su intervención dirigiéndose a Sodercan para apuntar que "parece que les molesta que les recuerde que tienen su parte de culpa en esta situación, porque ellos han apoyado este proyecto empresarial y porque nunca han venido a hacer un seguimiento de las inversiones que se realizaban aquí, ni ahora ni antes, nadie nos ha preguntado nunca sobre nada, nunca jamás han venido a la fábrica a ver qué se hacía".

Los administradores concursales, la empresa y la representación sindical de los trabajadores de Fundinorte (antigua Greyco) iniciaron esta semana las reuniones para negociar un ERE de extinción en la factoría de San Felices de Buelna, actualmente en concurso de acreedores. Las impresiones al salir del encuentro no eran muy buenas por parte de los trabajadores, que reclaman que un posible inversor que rescate la fundición dé prioridad a la plantilla actual a la hora de contratar a trabajadores. Las dudas generadas en la plantilla tras esa reunión se trasladaron a la Asamblea celebrada el viernes, en la que por unanimidad decidieron plantarse en la puerta del Parlamento de Cantabria este lunes para que los políticos les den explicaciones de lo que se está haciendo y cómo con la fundición de San Felices. Especialmente mosqueados están tras negarse ahora su derecho a poder recuperar sus puestos de trabajo de forma preferente en caso de que los supuestos inversores reabran la factoría de la recta de la Agüera.

«La contratación de los trabajadores es el primer punto en las negociaciones en el que no vamos a cejar», dijo el presidente del comité de empresa, Francisco González. El sindicalista se mostró poco animado, ya que la respuesta de los administradores concursales no ha ido en la dirección deseada: «Han dicho que lo van a estudiar pero en principio dicen que no quieren condicionar al posible inversión». No se han dado a conocer los nombres de los interesados, pero sí que hay «dos o tres» y que uno de los grupos inversores, un grupo posiblemente alemán, ya ha visitado la fábrica «y parece que les ha gustado».

La próxima reunión no se ha concretado, pero se cree que será dentro de una semana aproximadamente. González indicó que insistirán en la situación de la plantilla ya que «si necesitan un técnico especial o un ingeniero es lógico que lo contraten de fuera», pero para emplear operarios «que den prioridad a los trabajadores que llevamos en el oficio 40 años». Del medio centenar de obreros que forman parte de la plantilla, «al final los que quedarán serán unos treinta» después de restar las jubilaciones y los que hayan encontrado empleo en otra parte.

González se mostró molesto con el papel que está jugando Sodercán ya que, según las noticias del comité de empresa, «ha mantenido contactos con posibles compradores y no nos han dicho nada, deberían habernos llamado».

La situación de los trabajadores de la antigua fundición de San Felices de Buelna es mala ya que han agotado el paro «y no recibimos ningún tipo de prestación aunque hay que pagar la hipoteca y atender a los hijos». Además, en unas fechas «próximas a las Navidades», lamentó González.

La factoría, que perteneció a Frenos Iruña, fue adquirida por el Grupo Vela tras un concurso y posterior liquidación y se encuentra parada desde febrero, entrando en concurso de acreedores el pasado mes de septiembre. A pesar de haber presentado el ERE de extinción de los contratos, Fundinorte no se ha declarado en liquidación a la espera de nuevos inversores.

(Declaraciones del viernes, a la salida del Orecla, de Francisco González, presidente del comité de empresa)

La reunión fijada para este viernes entre directivos y trabajadores de Fundiciones Greyco ante el Orecla terminó sin acuerdo, por lo que los representantes sindicales ya han confirmado que la huelga que comenzaron el pasado lunes se extenderá, en principio, hasta finales del mes de enero. El presidente del comité de empresa, Francisco González, explicó que no ha habido acuerdo ni sobre el pago de todos los salarios atrasados ni sobre las inversiones necesarias para poner a punto la empresa, premisas de las que partía la representación sindical.

Detalló que la dirección ha ofrecido pagar la extraordinaria de diciembre el próximo miércoles y el salario atrasado del mismo mes el primer miércoles de febrero, adelantando que el de enero, que debería cobrarse el 10 de febrero, se pagará entre el 18 y el 25 en caso de que "las gestiones en marcha del departamento comercial salgan bien" palabras de la empresa que trasladó González para criticar que "nos ponen en manos del departamento culpable de la situación en la que estamos, así que empezamos a pensar que no recibiremos el salario de enero". Con esa propuesta sobre la mesa, la representación sindical respondió que para seguir hablando el dinero adeudado a los trabajadores tenía que ingresarse en la cuenta de pagos y adelantar un plan de inversiones en mantenimiento y seguridad laboral, algo sobre lo que, según González, "la empresa no quiere hablar, ya que dicen que eso se podrá afrontar si en el futuro hay beneficios". El presidente del comité de empresa explicó que los trabajadores "no exigen actuaciones inmediatas excepto en las reparaciones que tienen carácter de urgencia, pero si un plan que prevea inversiones en un tiempo prudente".

Y recordó que se ha propuesto que en vez de dar plazos para pagar, sea la empresa matriz la que abone los salarios de una vez, algo a lo que se ha negado Frenos Iruña. "Se desentienden de nosotros, porque del grupo industrial solo nos tocan los números rojos", dijo González.

González adelantó que mantendrán sus concentraciones frente a la portería de la fábrica, en la recta de la Agüera de San Felices de Buelna, "porque no queremos llevarnos sorpresas sobre la salida de material". De hecho, gran parte de la plantilla acompañó este viernes a los representantes sindicales a Santander, dejando a algunos de ellos 'custodiando' la entrada a la planta.

Los trabajadores habían recibido previamente la visita de María Jesús Cedrún, secretaria general de UGT Cantabria, Cecilia Gutiérrez Lázaro secretaria general de UGT Besaya, y Francisco Martínez (Moly), responsable Federación del Metal. Y fijaron la entrevista con la alcaldesa de Los Corrales de Buelna, Mercedes Toribio Ruiz, para el lunes a las 10 de la mañana.

(Declaraciones de la alcaldesa de Los Corrales de Buelna, Mercedes Toribio, tras la reunión mantenida)

La última reunión entre el consejero de Industria, Eduardo Arasti, y los representantes sindicales de los trabajadores de Fundiciones Greyco dejó claro que la solución pasa cada vez más por el alejamiento de Frenos Iruña, la actual propietaria, y la necesidad de la aparición de un nuevo comprador o socio mayoritario que afronte el relanzamiento de la planta de San Felices de Buelna. Una cuestión que puso sobre la mesa el gran problema de la factoría, que sigue siendo la deuda que arrastra y el "abandono" de las instalaciones y de la dirección mercantil, según apuntó el presidente del Comité de Empresa, Francisco González. A la reunión también asistió la alcaldesa de Los Corrales de Buelna, Mercedes Toribio Ruiz, y técnicos de la empresa pública Sodercan.

Según la información transmitida desde la consejería, todo apunta, dijo González, a que Frenos Iruña no se aparta de dejar vía libre a nuevos empresarios siempre que se responsabilicen de la situación económica de la planta, algo que ya ofrecieron a los propios trabajadores en la última reunión ante el Orecla.

En todo caso, la respuesta del comité de empresa sigue siendo la misma: tras un mes de huelga, la protesta continuará hasta que se ingrese el dinero que se les adeuda y se presente un plan de viabilidad que garantice el futuro de la planta. Eso o que se deje claro si el futuro para por el cierre de las instalaciones con todo lo que ello conlleve.

Entre tanto, a mediodía de ayer la tensión subió varios grados en la portería de la planta de la recta de la Agüera, cuando personal de una empresa de seguridad quiso entrar a la factoría para comprobar el estado de las instalaciones a instancias de la dirección. Los trabajadores se negaron aduciendo que "si Frenos Iruña no se responsabiliza de sus obligaciones como propietaria, los propietarios somos nosotros y nadie pasará sin nuestro permiso".

Más de un comprador

Y entre una cosa y otra NDC Foundry sigue dando pasos que demuestran su interés por la planta. Tras un primer contacto con Javier Sáenz, administrador único de la dirección, ahora han contactado con el comité de empresa para conocer con detalle la situación de la planta y esperan poder hacerlo en breve con el Gobierno regional.

Lo cierto es que Francisco González afirmó ayer que tras la reunión con los responsables de Industria les ha parecido entender que no es solo la fundición francesa la que se interesa por Greyco. "Somos la única fundición en coquilla metálica y eso debe suponer un plato goloso para muchos empresarios", dijo.

Los trabajadores de Fundinorte (antigua Greyco) volverán a la calle el próximo martes 31 de julio, reivindicando frente a la delegación del Gobierno en Cantabria una solución para la fundición de San Felices de Buelna. Será el bautismo de fuego del nuevo delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, y la primera muestra pública de enfado de los trabajadores y familiares de la factoría de la recta de la Agüera, cansados del enfrentamiento entre la dirección empresarial y Sodercan, diferencias que han llegado incluso a los juzgados. Se concentrarán el martes de 12.30 a 13.30 horas, como confirmaba el Comité de Empresa al invitar "a cuantas personas quieran acompañarnos" en una reivindicación "a la que nos vemos abocados tras meses de discusiones en los que los pagamos volvemos a ser únicamente los trabajadores y nuestras familias".

El primero en mostrar su apoyo ha sido el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares, al pedir mayor "voluntad política" a la Vicepresidencia del Gobierno regional y a la dirección de Sodercan, a quienes achaca "más interés por cerrar la fábrica que por mantenerla abierta". Todo lo contrario, dijo, que el presidente, Miguel Ángel Revilla, ambos "comprometidos" con una solución que no acaba de llegar, decía el alcalde. Reconoció que "en los últimos 20 años de lucha es el momento en el que más baja tengo la moral, precisamente cuando las instalaciones están mejor que nunca". Como había dicho ya hace unos días "la situación me genera demasiadas dudas, por todas las partes, pero especialmente por parte de la directora de Sodercan, sobre todo cuando les dice a los trabajadores que yo no les favorezco, cuando todos saben que llevo luchando por ellos desde el primer momento", dijo. "Lo que duele es que digo la verdad y está claro que hay actitudes que no se entienden en los responsables políticos de Sodercan".

Tras la reunión con responsables del Gobierno y empresarios en el Comité de Empresa quedó claro "no había ningún punto de encuentro". El presidente del comité, Francisco González, recordó que como novedad solo pudieron comprobar como la empresa de los hermanos Vela presentaba un documento para acreditar con terrenos propios el aval que sustentaría el crédito pedido al Gobierno regional, más de un millón de euros para reflotar la fundición de San Felices de Buelna.

Como ejemplo de un diálogo "poco fructífero" entre Sodercan, ICAF y empresarios apuntaron la falta de respuesta a una pregunta de la representación de los trabajadores sobre qué haría la sociedad gubernamental en caso de que los hermanos Vela presenten nuevos inversores, una búsqueda en la que llevan ya unos meses. Una pregunta que se quedó sin respuesta clara en el seno de la reunión.

Por todo ello también se habló ya de la posibilidad de que, como último recurso, haya que abrir el proceso de liquidación de la factoría de la recta de la Agüera "de la manera menos traumática posible", algo que la empresa aún no contempla a pesar de estar en situación de preconcurso.

De momento, la preocupación sigue acampando entre los trabajadores, ya sin prestaciones y con el verano por delante sin que se aclare su situación actual, por lo que han decidido comenzar las movilizaciones el próximo martes.

El comité de empresa de Fundinorte ha decidido remitir al Grupo Vela un escrito solicitando oficialmente una reunión en la que los empresarios expliquen cuáles son los planes de futuro que tienen en mente para la fundición de San Felices de Buelna. Ya lo habían hecho verbalmente pero "ante la falta de respuesta nos hemos visto obligados a pedirlo por escrito", explicó el presidente del comité, Francisco González, tras una asamblea de trabajadores en la que se explicaron los asuntos abordados con el Delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, en la reunión del pasado martes.

Los trabajadores decidieron mandar un último aviso a los empresarios antes de tomar otras medidas, que ya adelantaron, pasarán por presentarse ante la sede del grupo Vela y "exigir responsabilidades", como en su día hicieron con Frenos Iruña, anterior propietario, en un viaje a Navarra que contó con el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y con el alcalde de San Felices de Buelna, José Antonio González Linares.

"No adelantaremos acontecimientos, así que esperamos recibir respuesta por parte de los empresarios", dijo González. Pero también reconoció que la situación es "negra no, muy negra", especialmente tras el intento de la empresa de llevarse material de la planta el pasado lunes. A ese respecto se preguntó "¿dónde estarán las toneladas de piezas que el grupo almacenaba en su sede principal si ahora quieren sacar las coquillas de aquí?".

Otra de las cuestiones que preocupa a los trabajadores es la situación de preconcurso en la que está inmersa la factoría, algo que irremediablemente, decía el presidente del comité, abocará a una situación de concurso en agosto "con la mitad de la plantilla ya sin ningún tipo de prestación y con la otra apunto de estarlo en apenas dos meses".

Por eso también quieren mantener otra reunión, en este caso con los responsables de Sodercan, para encauzar a la actual plantilla hacia prejubilaciones o recolocaciones.

A todo ello se han unido las declaraciones del presidente, Miguel Ángel Revilla, y el consejero de Industria, Francisco Martín. El primero reconoció que la operación de Fundinorte "no ha salido bien", aunque aseguró que "van a intentar reconducirlo" encontrando uno o varios nuevos inversores. Por su parte Martín afirmó que esa es "una de las posibles vías de salvación" para Fundinorte, y aseguró que le "consta" que el Grupo Vela está trabajando en esa dirección de la mano de Sodercan. Algo que los trabajadores ponían ayer mismo en duda.

El día antes de su primera manifestación pública en Santander, los trabajadores de Fundinorte se han llevado una desagradable sorpresa cuando han comprobado como la empresa pretendía sacar del recinto fabril coquillas que, según el comité de empresa, estaban todavía en uso, mientras la dirección aseguraba que su destino era un depósito de chatarra. El desencuentro ha llevado a los trabajadores a llamar a la Guardia Civil y todo ha terminado como comenzó, con las coquillas en la fábrica de la recta de la Agüera de San Felices de Buelna y los camiones saliendo vacíos de las instalaciones.

Los trabajadores unieron así un nuevo motivo para su preocupación, ya que las coquillas son parte fundamental en la elaboración de las piezas de fundición que deben salir de esa fábrica. Y van más allá al preguntarse "¿cómo y cuándo se ha llegado a este punto en el que desechamos los moldes?".

Los trabajadores en medio de este nuevo torbellino se concentrarán de 12.30 a 13.30 horas este martes frente a la Delegación del Gobierno en Cantabria. Con ellos estarán sus familias, amigos y vecinos, como apoyo a su reivindicación de una solución para la fundición de San Felices de Buelna. Será la primera muestra pública de enfado de los trabajadores, cansados del enfrentamiento entre la dirección empresarial y Sodercan. Una reivindicación "a la que nos vemos abocados tras meses de discusiones en los que los paganos volvemos a ser únicamente los trabajadores y nuestras familias".

Los trabajadores de Fundinorte (antigua Greyco) recibieron este miércoles las cartas de despido con las que se pone fin a 40 años de producción, los últimos 20 salpicados por muchas épocas de crisis y pocos periodos de paz social en la fundición de la recta de la Agüera de San Felices de Buelna. Los administradores concursales entregaron una a una, en mano, las cartas de despido que, aunque esperadas, cerraban cualquier atisbo de esperanza. "Ahora te preguntas si tanto esfuerzo durante tantos años ha merecido la pena", decía el presidente del Comité de Empresa, Francisco González, "defraudado tanto como decepcionado y frustrado por tanta lucha por la planta sin haber logrado nada". Un sentimiento que de una u otra forma compartía el resto de la plantilla.

A partir de ese momento se abre un plazo de un mes (hasta finales de febrero en realidad) para presentar el plan de liquidación, una prórroga durante la que cualquier empresario interesado pueda hacerse en mejores condiciones con las instalaciones al completo, una opción que también permitirá la recolocación de algunos de los empleados que ayer metieron en bolsas lo poco que les quedaba por recoger en sus taquillas. Pasado ese mes, la planta se venderá como se pueda, completa o por partes.

El Juzgado de lo Mercantil firmó el pasado viernes el auto de extinción de los puestos de trabajo, ratificando el acuerdo entre trabajadores y empresarios. "No había mucho más que conseguir que lo que la ley marca", decía González.

Con la entrega de las cartas se pone fin a una etapa y, en el comité, no descartan que se abra otra, pasado el mes de prórroga, con la aparición de empresarios que "libre de polvo y paja la fábrica" se hagan con las instalaciones para reflotar el negocio. "No lo hemos descartado nunca y por eso nuestra lucha ha sido mantener el derecho de prioridad de los trabajadores actuales a la hora de contratar gente en ese hipotético futuro". En sus entrevistas con los responsables políticos de la región sobre ese tema "siempre ha habido buenas palabras, pero veremos a la hora de la verdad".

Francisco González reconoce que "estaba visto que íbamos a acabar así, aunque no nos lo queríamos creer después de tantos años salvándonos con la campana". Una situación ya "irreversible" que "nos lleva a hacer hincapié en que nadie se quede descolgado, que si algún trabajador no ha encontrado un empleo en otro lugar pueda volver si esto se reabre". "Entenderemos que si se reflota y se contrata gente para puestos de trabajo que no hemos realizado no se nos llame, pero no si es para hacer lo que sabemos hacer mejor que nadie, aprendido en 40 años de trabajo".

También han reclamado que el Gobierno les eche una mano a la hora de encontrar un puesto de trabajo en otras fábricas que han recibido ayudas del Ejecutivo regional y necesitan empleados, "y nos han dicho que harán lo que puedan, pero tal y como están las cosas, ya me creo lo justo, aunque queremos pensar que sí será posible".

Lo cierto es que las instalaciones tal y como están son un caramelo que alguien querrá, ya libre de cargas, más cuando, como apunta Francisco González, Sodercan no puede dejar que se deterioren unas instalaciones que pasarán a ser su responsabilidad. "Si viene alguien, que al menos sepa detrás de lo que se anda, que venga con clientes y producción y que ponga dinero de verdad, porque, si no, irá de mal en peor, si eso cabe aún".

Cuando firmó el acta de extinción pasó dos días "totalmente descolocado, preguntándome qué habíamos hecho mal", cuando recogió la carta de despido la sensación fue la misma. "Abrí la fábrica con 21 años y la cierro con 62, es toda una vida y no se puede borrar de un plumazo". La conclusión, "que en un gran negocio hemos visto llegar e irse gente que no tenía ni idea y no preguntaba, mientras nosotros nos dedicábamos  a trabajar echando el resto, haciendo guardias, renunciando a nuestros derechos, al final, para nada".

(Declaraciones de Francisco González a Radio Valle de Buelna)

Han pasado ya dos temporales a la intemperie y se preparan para el siguiente, que llegará este jueves, viento y lluvia que para nada ayudan a despejar el futuro incierto de la factoría Greyco. Son los 59 trabajadores de la planta de San Felices de Buelna, en huelga desde el pasado 19 de enero, concentrados desde ese día a la entrada de la fábrica, en la recta de la Agüera, esperando una solución de futuro que no llega. Ni la solución ni sus nóminas. Pero aguantan pacientes contra viento y marea, literalmente.

Protestan ante la dirección, Frenos Iruña, por la falta de pago del salario y la extraordinaria de diciembre y temen ya por el sueldo de enero. Pero sobre todo reclaman una solución de futuro que permita invertir en la planta para paliar su grave estado de deterioro. Y por mejoras en la comercialización de su producto, piezas de automoción.

El presidente del Comité de Empresa, Francisco González, insiste en cada entrevista que no cejarán en su empeño hasta que no se les presente un plan de viabilidad que garantice el futuro de la planta y sus puestos de trabajo, "porque sin inversión en mantenimiento y seguridad laboral nada se puede esperar ya". Algo que se nota más con los temporales que asolan Cantabria y una planta que ya hace aguas por todas partes, "con el riesgo que eso conlleva para quienes trabajamos en ella".

Y asegura que esta es "la definitiva", que no darán un paso atrás mientras no se despeje ese futuro. "No pasaremos por promesas de la dirección que sabemos que no se cumplirán, queremos que el Gobierno regional intermedie en una solución creíble para Greyco"

Por eso esperan para los próximos días una reunión con el presidente, Ignacio Diego, y con el consejero de Industria, Eduardo Arasti, ya solicitada a través de distintos medios. Lo hacen tras lograr el apoyo explícito de los alcaldes del valle, Mercedes Toribio Ruiz, de Los Corrales de Buelna, y José Antonio González Linares, de San Felices de Buelna. Apoyo como el que reciben a diario de bares, cafeterías, restaurantes, tiendas, colectivos y vecinos de ambos municipios, incluso de fuera. Cada mañana llegan caldos, aperitivos, viandas con la que calmar el cuerpo, y muchos ánimos para mantener el espíritu en alto. Algo que agradecen cada jornada de dura y larga espera a la intemperie.